Diego Medvedocky, Global Creative Partner de Grey, enfatiza que una buena idea es aquella pensada para resolver un problema real, y que cualquier plataforma es válida para transmitirla, desde un film hasta contenido de un creador. Como Presidente del jurado del Festival IAB Mixx Chile 2026, está deseoso de “ver ideas que utilicen todas las herramientas disponibles para decir algo relevante”.

Diego Medvedocky será el Presidente del Jurado del Festival IAB Mixx Chile 2026, el festival chileno que premia lo mejor del marketing digital y la innovación. Como Global Creative Partner de Grey y parte de su prestigioso Board Creativo Mundial, es uno de los creativos más premiados y respetados de la industria latinoamericana. “Es un honor ser parte de este proceso como presidente. Acepté porque creo que estamos en un momento fascinante para la creatividad. La tecnología está cambiando todo, pero las preguntas de fondo siguen siendo las mismas: como solucionar un problema de negocio a través de la creatividad”, dice sobre este desafío.
Agrega que le entusiasma la posibilidad de encontrar trabajos que entiendan el momento cultural que estamos viviendo. “Me interesa ver ideas que utilicen todas las herramientas disponibles para decir algo relevante, algo que conecte de verdad con las personas y genere un impacto en las marcas”.
En su trayectoria de más de 25 años, Medvedocky ha cosechado más de 150 Leones en Cannes Lions, incluyendo 3 Grand Prix (GP), además de muchos premios en certámenes nacionales y regionales. En esta entrevista entrega su visión sobre la creatividad y su interacción con el entorno digital.
Las ideas correctas suelen cumplir con el brief. Las grandes ideas suelen trascenderlo.
Hay algo que siempre busco cuando veo un caso: que me haga sentir que estoy frente a algo que parecía tan obvio y que hace tanto sentido, pero que a la vez no había visto nunca. No importa si es una campaña gigante o una acción pequeña. Lo que importa es que tenga una mirada propia.
En una época donde muchas cosas empiezan a parecerse entre sí, es más fácil encontrar y reconocer algo diferente.
La creatividad sigue siendo el diferencial. Sin una idea, no hay nada. Hoy todos podemos producir más contenido, más rápido y con menos recursos. Pero eso no significa que tengamos más ideas. La tecnología democratiza la ejecución; la creatividad sigue siendo lo que marca la diferencia.
La tensión existe porque es una tensión natural del negocio. Todos queremos resultados rápidos, pero las marcas más valiosas del mundo se construyeron pensando en décadas, no en trimestres.
A veces la industria cae en la trampa de medir solamente lo que es fácil de medir. Y no todo lo importante entra en una planilla.
La creatividad tiene la capacidad de generar ventas, pero también de construir memoria, afecto y significado. Y muchas veces esas cosas son las que terminan generando las ventas del futuro.
Entendieron algo muy simple: a la gente no le gusta más la publicidad. Las marcas que mejor están funcionando son las que logran convertirse en parte de la conversación cultural. Las que aportan algo que la gente quiere compartir, comentar o recordar.
Siempre vi en Chile una combinación muy interesante entre solidez estratégica y capacidad de adaptación. Es un mercado que suele entender rápido hacia dónde se mueve la industria.
Quizás el próximo paso sea confiar todavía más en la creatividad como herramienta de crecimiento. Los mercados que terminan destacándose internacionalmente suelen ser aquellos que se animan a tomar riesgos, a tener una voz propia y a no perseguir tendencias sino generarlas.
Creo que nos están obligando a volver al origen. Durante años discutimos formatos. Hoy volvemos a discutir ideas.
Una buena idea puede vivir en un film, en una experiencia, en una comunidad, en una plataforma de e-commerce o en el contenido de un creador.
Muchas veces los mejores trabajos son los que están obsesionados con resolver un problema real y no con ganar un premio. Las campañas que terminan destacándose suelen tener una idea clara, una ejecución consistente y un impacto comprobable. Y espero encontrarme con mucho de eso.