
El estudio propone el concepto de Buyability B2B para describir la capacidad de una marca de ser encontrada, considerada creíble y finalmente elegida por un grupo de compra. Revisó 700 campañas B2B premiadas o inscritas en más de 30 programas de premios entre 2010 y 2025. Cada caso fue codificado según siete señales y se compararon campañas de alta Buyability —tres o más— con aquellas de baja Buyability —entre cero y dos—.
La campaña promedio utiliza solo 1,6 de las siete señales; 22% no utiliza ninguna y 30% incorpora apenas una. Parte de la creatividad B2B todavía se concentra en atributos y atención, sin aportar necesariamente pruebas que reduzcan el riesgo percibido.
El framework agrupa las señales bajo Recommendations, Relationships y Relatability. El modelo considera prueba de clientes, validación de expertos o pares, recomendación de celebridades o influencers, relaciones de largo plazo, liderazgo de categoría, conocimiento del cliente y la forma en que la marca trabaja.
La investigación de LinkedIn y Bain citada en el informe muestra que la experiencia positiva previa y las recomendaciones confiables pueden pesar más que promesas de desempeño o precio. Además, la evidencia proveniente de un cliente similar puede resultar más influyente que un mensaje centrado únicamente en liderazgo de mercado.
Las campañas de alta Buyability fueron 1,24 veces más propensas a reportar mejoras en awareness y 1,91 veces más propensas a mostrar avances en métricas de salud de marca. En resultados comerciales, fueron 1,62 veces más propensas a reportar mejoras de ROI y 2,09 veces más propensas a registrar crecimiento de ingresos incrementales.
El dato exige cautela: los autores aclaran que son asociaciones, no evidencia de causalidad. La muestra, además, reúne campañas inscritas o reconocidas en premios y las bases comerciales son menores.
En la investigación de LinkedIn y Bain, los compradores técnicos concentran 51% de la influencia final, mientras los denominados hidden buyers de Finanzas, Legal y Procurement representan 49%. El documento añade que 95% de los contratos analizados termina en manos de un proveedor que ya estaba en la lista inicial y que 80% es ganado por el favorito previo al contacto comercial.
Para marketing, esto desplaza el foco desde el lead individual hacia la confianza distribuida. Una campaña puede convencer al usuario técnico y aun así perder fuerza si no entrega argumentos que otras áreas puedan validar y defender internamente.
El informe práctico señala que 90% de los compradores utiliza IA para investigar, evaluar y construir listas de proveedores. Por separado, el estudio 2025 de 6sense reporta que 94% de sus compradores encuestados utilizó LLMs. Aunque son mediciones distintas, ambas refuerzan una implicancia: casos de clientes, menciones expertas y evidencia pública también pueden influir en la información que recuperan y sintetizan los motores generativos.
Buyability amplía la forma de evaluar la creatividad B2B: no solo por cuánto llama la atención, sino por cuánto reduce incertidumbre. Para las marcas, esto implica revisar qué pruebas entregan, qué actores del grupo de compra consideran y qué tan fácil es encontrar evidencia verificable sobre ellas.
En un recorrido que comienza antes del contacto con ventas y que incorpora crecientemente a la IA en el descubrimiento, confianza, contenido, marca y generación de demanda empiezan a operar como partes de un mismo sistema. La oportunidad está en crear comunicación capaz no solo de persuadir al interlocutor directo, sino también de entregar argumentos que puedan circular y sostenerse dentro de toda la organización.
Fuentes principales de la nota: Informe Buyability: Building More Buyable B2B Brands · WARC — How to build more Buyable brands · LinkedIn — The Principles of Buyability · 6sense — 2025 B2B Buyer Experience Report