
Fuente: Getty Images / AFP
La calidad del empleo y la disminución del desempleo aparecen como la cuarta prioridad que debería abordar el Gobierno, mencionada por 29% de las personas consultadas, detrás de delincuencia (59%), salud (37%) e inflación (30%). A la vez, 68% considera que encontrar trabajo en Chile es hoy mucho o algo más difícil que hace un año, frente a 10% que percibe una mejora.
Para las empresas, comprender ese contexto ayuda a ajustar la comunicación interna y las estrategias de atracción y retención de talento.
Un 72% está en desacuerdo con que los salarios actuales permitan cubrir el costo de la vida. Además, 63% considera que no existen suficientes oportunidades de empleo, 57% cuestiona las posibilidades frecuentes de ascenso o crecimiento, 54% cree que los trabajos no permiten compatibilizar adecuadamente la vida laboral y personal, y 52% pone en duda su estabilidad. Solo 24% considera que las condiciones laborales han mejorado.
La compensación sigue siendo central, pero la propuesta de valor al empleado también se juega en desarrollo, estabilidad, flexibilidad y conciliación.
Incluso cumpliendo los requisitos de un cargo, 87% cree que las personas mayores de 50 años enfrentan mayores dificultades para ser contratadas. La cifra llega a 81% para mujeres con hijos pequeños o personas mayores a su cuidado y a 79% para personas con discapacidad física. Además, 72% estima que las mujeres tienen más dificultades que los hombres para encontrar empleo y 53% no cree que un título universitario asegure un trabajo de calidad a largo plazo.
Esto vuelve los procesos de selección, diversidad e inclusión un asunto también reputacional: la experiencia concreta de candidatos y trabajadores es parte de la marca empleadora.
Entre quienes trabajan, 29% considera muy o bastante probable perder su empleo durante los próximos 12 meses. Además, 61% siente mucho o bastante temor ante esa posibilidad y otro 61% estima que podría mantener sus gastos habituales durante tres meses o menos antes de endeudarse.
La presión se refleja en las condiciones que aceptarían para volver a trabajar: 64% cambiaría de rubro, 56% asumiría un cargo para el que está sobrecalificado y 42% aceptaría un salario menor. Para las empresas, una mayor disponibilidad de candidatos no debiera confundirse con una licencia para deteriorar condiciones.
El 84% ha postulado alguna vez a un trabajo sin recibir respuesta, mientras que 72% declara haber participado en una entrevista y luego no haber tenido noticias del empleador. La comunicación durante el reclutamiento aparece así como un punto concreto de diferenciación.
Informar las etapas, responder oportunamente y cerrar los procesos forma parte de la experiencia de marca. Un candidato también puede ser consumidor o prescriptor, por lo que cada interacción suma o resta confianza.
Claves Ipsos dibuja un mercado laboral donde acceso, calidad e incertidumbre se entrelazan. Para marketing, comunicaciones y gestión de personas, la implicancia es clara: la promesa externa de la compañía debe ser coherente con la experiencia que ofrece como empleador. Compensación, desarrollo, inclusión y una selección respetuosa son políticas de personas, pero también señales de marca.
Aquí podrás ver el estudio: https://anda.cl/wp-content/uploads/2026/08/N53-Claves-Ipsos-Agosto-2026-Trabajar-en-Chile.pdf