Comercio electrónico en Chile roza los US$10.000 millones y cambia su motor de crecimiento

El canal digital ya explica cerca de uno de cada ocho pesos del comercio minorista. Para las marcas, la oportunidad se desplaza desde captar compradores nuevos hacia aumentar frecuencia, valor y lealtad sin depender exclusivamente del descuento.

Un mercado de US$10.000 millones, con una precisión necesaria

El comercio electrónico minorista chileno cerró 2025 en torno a los US$10.000 millones y se encamina a superar esa barrera en 2026. La presentación Ecosistema Digital Chileno 2026, expuesta por George Lever, gerente de Estudios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), calcula US$9.988 millones para 2025 y US$10.587 millones para este año, expresados en dólares de 2025. La serie se construye con antecedentes propios de la CCS, del INE y del Banco Central, convirtiendo ventas nominales en pesos al dólar promedio de 2025.

La precisión importa: el comunicado del evento habló de ventas “cercanas” a US$10.000 millones y de un crecimiento de 9%, mientras una publicación posterior de la CCS revisó 2025 a US$9.942 millones. Además, el avance implícito entre US$9.988 millones y US$10.587 millones es cercano a 6%, por debajo del rango de 7%-10% divulgado en abril. Las fuentes no explican si la diferencia obedece a revisiones o a bases nominales y reales distintas; por eso no corresponde presentar esas cifras como equivalentes.

La trayectoria, sin embargo, sí está confirmada. La CCS estimó US$2.562 millones en ventas durante el primer trimestre de 2026, casi 15% más en términos reales, y mantuvo la expectativa de superar los US$10.000 millones al cierre del año. A junio, el INE reportó que su Índice del Comercio Electrónico Minorista creció 10,9% interanual a precios corrientes y acumuló 15,2% en el semestre.

La penetración se estabiliza: el desafío ahora es ganar participación

La venta online representó 12,6% del comercio en 2025, frente a 6,2% en 2019 según la serie histórica del Banco Central. Para 2026, la presentación de Lever proyecta 13,1%.

Las cifras de penetración varían según el universo medido. La Cámara Nacional de Comercio (CNC) informó una participación online de 24,2% en el primer trimestre de 2026, pero su indicador excluye alimentos y considera únicamente empresas con operación omnicanal en vestuario, calzado, artefactos eléctricos, línea hogar y muebles. No contradice el 12%-13% nacional: responde a una muestra sectorial más digitalizada. Para un gerente de marca, la lección es medir el peso digital en su categoría y no usar el promedio del mercado como benchmark único.

Dos de cada tres compran mensualmente: menos adquisición, más recurrencia

El 66% de los consumidores realizó al menos una compra online en el último mes de 2025, proporción prácticamente estable desde 2022. El máximo de 84% observado en 2021 fue excepcional; la meseta actual indica que el crecimiento depende más de cuánto y cuántas veces compra cada usuario que de sumar nuevos internautas.

La CCS atribuye 57% de los compradores online a mujeres y concentra 82% en el tramo de 26 a 55 años. También muestra una base socioeconómica amplia: C1, C2, C3 y D representan 26%, 31%, 24% y 19%, respectivamente. Estos perfiles son orientadores, pero la presentación no publica tamaño muestral, fechas de campo ni margen de error. Conviene usarlos para formular hipótesis de segmentación y validarlas con datos propios, no como una fotografía demográfica definitiva.

Tecnología lidera el valor; alimentos aporta frecuencia

Electrónica, equipamiento del hogar y tecnología siguió siendo la mayor categoría online en 2025, con US$4.791 millones. Alimentos y bebidas llegó a US$1.753 millones, frente a US$96 millones en 2018, mientras farmacia y cuidado personal alcanzó US$636 millones. El primer trimestre de 2026 confirmó la jerarquía: tecnología concentró 46% de las ventas y alimentos 21%, de acuerdo con la CCS.

La lectura comercial es distinta para cada rubro. En tecnología, el foco está en consideración, financiamiento, comparación y confianza para tickets altos. En alimentos y farmacia, la ventaja se juega en reposición, personalización y conveniencia. Para marcas de consumo masivo, el e-commerce ya no es solo un escaparate promocional: también es una fuente de datos sobre frecuencia, surtido y sensibilidad al precio.

Precio, eventos y logística forman un mismo sistema

El 64% mencionó buenos precios u ofertas entre los principales atributos para escoger una tienda online en 2025 y 2026, según la CCS. Esa sensibilidad explica el peso de Cyber y Black Friday, pero también obliga a distinguir ventas incrementales de compras adelantadas por descuento. La CNC observó que el crecimiento online del primer trimestre de 2026 fue 6,5% nominal y que marzo se aceleró 12,2%, influido por el calendario de Black Sale.

La promesa termina en el despacho. Datos de CCS y Envíame para CyberMonday 2025 muestran que el índice de entregas alcanzó su máximo uno o dos días después del mayor volumen de transacciones. La logística dejó de ser un soporte invisible: es parte de la propuesta de valor y de la reputación de marca.

También cambió la competencia transfronteriza. Desde octubre de 2025, las compras remotas de bienes de hasta US$500 pagan 19% de IVA. El SII recaudó $85.161 millones hasta marzo de 2026. Precio final, cumplimiento y plazos deben comunicarse como un paquete.

La decisión estratégica: rentabilizar la madurez

El próximo salto del comercio electrónico en Chile no vendrá únicamente de más tráfico. Vendrá de elevar recurrencia, margen y confianza. Las marcas deberían separar inversión de captación y retención, medir incrementalidad en eventos masivos, adaptar contenido y medios al rol de cada categoría, y conectar la promesa publicitaria con disponibilidad, despacho, devolución y servicio. En un mercado maduro, la mejor campaña digital es la que consigue la primera venta sin sacrificar la segunda.

Fuentes

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