En un mercado donde las marcas suelen comunicarse de forma similar, “Tapita Naranja” de Abastible nace como una apuesta por innovar desde la experiencia del cliente. Más que una promoción de invierno, la campaña transformó un elemento cotidiano como la tapa del cilindro en un punto de conexión emocional, capaz de sorprender y generar interacción real con las personas.

Bajo esa premisa, cada carga de gas se convirtió en una experiencia participativa, integrando premios instantáneos y dinámicas digitales simples y masivas. Pero la innovación no estuvo solo en la idea creativa. Su implementación requirió un trabajo transversal entre distintas áreas de la compañía, coordinando procesos operacionales, logísticos y tecnológicos para hacer posible una ejecución inédita a gran escala.
El resultado es una campaña que no solo comunica distinto, sino que también demuestra que incluso en categorías tradicionales aún hay espacio para innovar y construir marcas más cercanas y memorables.