
El mundo del trabajo se mueve rápido, los mercados están inestables y las organizaciones buscan mantener el foco en medio de la incertidumbre. Tras doce meses de incremento sostenido, la tasa de desempleo alcanzó el 9,4% en el trimestre abril-junio, presionando a distintos segmentos de la industria y empujando a las empresas a repensar sus procesos de atracción de talento en este nuevo ciclo económico.
Con esa premisa, el estudio Talent Trends 2026 «Contratación a través del hype» de Michael Page se propuso identificar qué tendencias impactan realmente a profesionales y empresas, más allá del ruido tecnológico y las percepciones instaladas. La investigación reunió a 1.701 profesionales chilenos, dentro de un total de 13.023 encuestados en siete mercados de América Latina.
«El dinamismo del mercado laboral genera incertidumbre en las tomas de decisiones y tiene un impacto. En términos de tendencias, el mercado está más cauto por las posibilidades de cambios que puedan ocurrir en este periodo. Por eso decidimos abordar tres grandes pilares: inteligencia artificial, identificar habilidades en el reclutamiento y las prioridades de los profesionales», explica Alejandra Cruzat, Associate Director de Michael Page Chile.
La inteligencia artificial ya forma parte del día a día de la mayoría de los profesionales chilenos: un 66% la usa en su trabajo, una cifra que casi se triplica desde el 24% registrado en 2024, y un 43% ya la utiliza para adaptar sus currículums. Las empresas también avanzan en esa dirección, pero ese uso no ha desplazado el criterio humano: un 36% de los empleadores reconoce que aún le resulta difícil distinguir cuándo un candidato se apoyó en estas herramientas, lo que confirma que la tecnología acelera etapas, pero no reemplaza el juicio en las decisiones finales.
«La inteligencia artificial sirve para automatizar ciertas tareas repetitivas, pero no son reemplazo del ser humano. Al revés: gracias a que eso existe, vamos a necesitar mucho más las habilidades humanas, la gestión de la complejidad, la creatividad, la innovación y el sentido crítico», señala Cruzat.
En paralelo, el reclutamiento basado en habilidades gana terreno, aunque todavía está lejos de ser la norma en el país. El 85% de las organizaciones que ya adoptó este enfoque reporta mejores resultados de contratación, y candidatos más dispuestos a postular cuando las competencias, y no solo los títulos, son el centro de una oferta laboral.
Sin embargo, solo un 20% de las empresas chilenas prioriza las habilidades por sobre la trayectoria y la formación académica, una brecha que abre una oportunidad concreta para quienes se atrevan a mirar el talento de otra forma. Entre las capacidades más valoradas hoy destacan las habilidades interpersonales, la adaptabilidad y la experiencia técnica específica de cada industria.
A esto se suma un factor que pesa cada vez más en la decisión de los profesionales: el 91% indica que el equilibrio entre la vida personal y el trabajo se encuentra entre sus cinco prioridades principales, consolidándose como un elemento decisivo a la hora de postular, quedarse o cambiar de empleo.
La exigencia de volver a la oficina con mayor frecuencia, los procesos de onboarding poco cuidados y la falta de transparencia salarial aparecen entre las razones que más empujan a los profesionales a buscar nuevas oportunidades, lo que confirma que la claridad y confianza son una ventaja competitiva real para las empresas que buscan atraer talento.
Los resultados de Talent Trends 2026 confirman que la tecnología seguirá avanzando, pero la claridad, la confianza y el buen juicio continúan siendo los factores que diferencian a las organizaciones capaces de atraer y retener talento en un mercado cada vez más cauto y exigente.