
¿Cómo puede una marca convertirse en parte de las historias y experiencias que sus consumidores valoran profundamente? La reciente expansión internacional de dentsu anime solutions (das) ofrece una respuesta contundente a este desafío: integrar el animé a las estrategias de marketing para construir una afinidad genuina con las audiencias y generar nuevas oportunidades de crecimiento.
En esta línea, dentsu ha dado un paso fundamental al concretar recientemente una alianza estratégica con la editorial Kodansha, convirtiéndose en el puente exclusivo para conectar a las marcas en América con propiedades intelectuales (IP) icónicas del animé.Este acuerdo incluye los derechos para colaboraciones comerciales con fenómenos globales como Attack on Titan (Shingeki no Kyojin), además de otras destacadas franquicias como Blue Lock y Ghost in the Shell.
Al respecto, Alejandro García, gerente general de dentsu Chile, señaló que “las marcas necesitan comprender qué moviliza a las personas, qué historias les importan y en qué comunidades participan. El animé ofrece una oportunidad inigualable para construir conexiones desde ese conocimiento. Tener acceso directo a franquicias de la talla de Attack on Titan en nuestra región eleva el estándar de estas colaboraciones. El valor está en encontrar una relación coherente y poderosa entre la identidad de la marca, el contenido y las altísimas expectativas de la audiencia”.
Desde la vereda del marketing, esta expansión plantea una oportunidad estratégica para conectar con comunidades que mantienen vínculos emocionales inquebrantables con estas historias, personajes y universos creativos. Para las marcas, el verdadero reto consiste en comprender esas dinámicas y desarrollar propuestas que aporten valor a la experiencia de los fanáticos.
Los mercados prioritarios para llegar con esta nueva estrategia comercial y de marketing de dentsu global contemplan Norteamérica, Latinoamérica, China y el Sudeste Asiático, buscando apoyar la internacionalización del animé japonés y potenciar los negocios de sus clientes. La propuesta reúne capacidades de distribución, licencias y marketing adaptado a cada región, dentro de la estrategia de dentsu de fortalecer su división de deportes y entretenimiento.
El contexto refleja la dimensión de esta industria. Según el Anime Industry Report 2024 de la Asociación de Animaciones Japonesas, el mercado del animé japonés superó los US$21.350 millones en 2023, considerando Japón y el exterior. Su alcance trasciende la pantalla para incluir música, videojuegos, merchandising y eventos multitudinarios, mientras el streaming sigue siendo el motor clave de su difusión internacional.
Las posibilidades para el marketing abarcan una amplia variedad: desde contenidos integrados y productos bajo licencia oficial, hasta experiencias inmersivas presenciales y activaciones digitales. La elección del formato y la franquicia debe responder siempre a su objetivo principal, ya sea aumentar el conocimiento de marca (awareness), fortalecer la preferencia, atraer tráfico o impulsar las ventas.
Una colaboración orientada a la visibilidad masiva requerirá una ejecución distinta de otra que busque profundizar la lealtad de los consumidores. En ambos casos, resulta fundamental que el público perciba como auténtico el vínculo entre la marca y el contenido elegido, para que la atención captada se traduzca en una asociación relevante.
“Una colaboración con una IP global puede despertar un interés masivo, pero esa atención debe conectarse con un objetivo de negocio claro. La pregunta es qué queremos que las personas comprendan, sientan o hagan después de vivir la experiencia. Desde ahí definimos la creatividad, los canales y la forma de medir su contribución y retorno”, explica García.
Este enfoque innovador también abre posibilidades para desarrollar una narrativa con continuidad. Una alianza estratégica puede dar lugar a distintos momentos de contacto, desde un gran lanzamiento hasta la participación activa de los consumidores, siempre que exista una idea transversal que permita a los fans reconocer y valorar el aporte de la marca a su comunidad.
