Apenas el 35% de las organizaciones es capaz de medir cuánto cuesta generar un resultado de negocio con la IA

Según el análisis de Accenture, las organizaciones que dominan la tokenomía pueden capturar hasta US$55 millones de valor por cada US$100 millones invertidos anualmente en IA, combinando eficiencia operativa, control financiero y una medición más clara del retorno generado por la inteligencia artificial.

El desarrollo de la inteligencia artificial en las empresas está creando un nuevo costo de hacer negocios: los tokens. Éstos son las unidades de datos que procesan los modelos de IA. Cada instrucción (prompt), respuesta, paso de recuperación de información e interacción de un agente consume tokens. La tokenomía es la disciplina que conecta lo que la IA consume con el valor que devuelve.

Un nuevo estudio de Accenture muestra que 78% de las empresas proyecta que crezca el consumo de tokens en los próximos 24 meses, mientras solo 35% de las organizaciones puede calcular el costo por resultado de negocio, incluso para su caso de uso de IA más importante. En contraste, 59% trabaja únicamente con estimaciones generales o indicativas.

A medida que el consumo de IA comienza a escalar entre las empresas, la economía de los tokens se está convirtiendo en un riesgo y una oportunidad cada vez más relevantes, atrayendo una creciente atención tanto de la alta dirección como de los directorios.

Nicolás Deino, Managing Director Financial Services Lead de Accenture Chile, explica que “los directorios están exigiendo a los CEOs que expliquen el nivel de exposición y el retorno de estas inversiones; los CEOs recurren a los CFO para obtener control financiero; y los CFOs, a su vez, dependen de los CIOs para lograr que el consumo de IA sea predecible, económicamente disciplinado y capaz de demostrar valor de manera tangible. Las empresas que logren dominar esta economía tendrán una ventaja competitiva frente a sus competidores.”

La verdadera oportunidad de la tokenomía no es únicamente reducir costos. Es transformar el consumo de IA en un activo gestionable, capaz de demostrar resultados de negocio. Según el análisis de Accenture, las organizaciones que dominan esta disciplina pueden capturar hasta US$55 millones de valor por cada US$100 millones invertidos anualmente en IA, combinando eficiencia operativa, control financiero y una medición más clara del retorno generado por la inteligencia artificial.

De acuerdo con el estudio de Accenture, 48% de las organizaciones opera con un modelo de responsabilidad compartida entre TI y Finanzas, donde no existe una única persona responsable de gestionar los costos y el retorno de la inversión en IA. Los equipos tecnológicos pueden identificar qué función, área o persona está consumiendo tokens y cuánto cuesta ese consumo. Lo que no pueden determinar es si dicho consumo generó un resultado que realmente justifique la inversión.

La solución

Para capturar el valor de la IA a escala, las organizaciones deben avanzar más allá de la simple medición del consumo y adoptar una gestión disciplinada de los tokens. Además, Deino explica que “esto comienza con la visibilidad: cada interacción con IA debe registrarse para identificar qué equipo utiliza qué modelo, cuánto cuesta y qué resultado genera. A partir de esa información, las empresas pueden asignar los costos a las áreas que los generan mediante modelos de chargeback, una práctica que sigue siendo poco común, pero que ha demostrado ser una de las más efectivas para optimizar gastos y atribuir valor. Asimismo, es fundamental dirigir cada tarea al modelo adecuado, ya que el estudio de Accenture concluye que el 90% de las cargas de trabajo no requiere modelos de frontera y puede resolverse con alternativas más económicas”.

La disciplina financiera también exige evaluar el caso de negocio antes de llevar una solución de IA a producción, definiendo con anticipación qué resultado financiero se espera obtener y cómo será medido. Deino destaca que “actualmente, menos del 20% del gasto en tokens puede vincularse a un resultado económico cuantificable. A ello se suma la necesidad de desarrollar capacidades de IA en toda la organización, ya que más de la mitad de las solicitudes se envían a modelos más potentes y costosos de lo necesario. En este contexto, las compañías líderes son aquellas que combinan visibilidad, responsabilidad financiera, reglas claras de uso y formación continua para garantizar que cada token consumido contribuya efectivamente a la generación de valor para el negocio”.

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