Una marca que crece sobre la fortaleza de su legado 

Calidad, confianza, cercanía y dulzura han acompañado la historia de Ambrosoli. Macarena Barrios, gerente de Marketing de Empresas Carozzi, explica que hoy, la marca busca proyectar ese patrimonio hacia nuevas generaciones mediante innovación, nuevas experiencias y una escucha permanente de los consumidores.  

Con más de 70 años en el mercado chileno, Ambrosoli ha construido una historia marcada por la tradición, la calidad y la innovación constante. Durante todos estos años, la marca fue ampliando su presencia con productos que se incorporaron a la vida cotidiana de distintas generaciones, mientras sumaba nuevas categorías, formatos y sabores. En 2000 pasó a formar parte de Empresas Carozzi, integración que fortaleció sus capacidades de innovación, distribución y conocimiento del consumidor. Hoy, esa combinación entre legado y capacidad de evolución sigue siendo uno de los pilares con que Ambrosoli busca mantener su vigencia.[Salto de ajuste de texto]Buena parte de la fortaleza de Ambrosoli también se explica por un vínculo que va más allá de sus productos. Cercanía, optimismo, dulzura, cariño y solidaridad son atributos con los que la marca define una conexión emocional construida durante décadas y asociada a recuerdos familiares, celebraciones y momentos compartidos. Esa identidad se expresa en “Ambrosoli, la vida es dulce”, plataforma que busca poner en valor los pequeños momentos de alegría y bienestar, y también en activos distintivos como el Oso Ambrosoli, convertido a lo largo de más de 20 años en un símbolo reconocible de la marca.  

Macarena Barrios, gerente de Marketing de Empresas Carozzi División Confites, explica que el desafío hacia adelante es proyectar ese patrimonio hacia nuevas generaciones, combinando tradición con innovación y nuevas experiencias que permitan seguir construyendo esa relación emocional. 

¿Cuáles han sido los principales hitos en la construcción de la marca y qué elementos explican que haya logrado mantenerse vigente durante tanto tiempo? 

Ambrosoli ha construido su historia sobre una combinación muy valiosa de tradición, calidad e innovación. Durante más de siete décadas ha acompañado a los chilenos a través de productos icónicos que forman parte de su vida cotidiana y de sus recuerdos más significativos. 

Uno de los principales hitos ha sido precisamente consolidarse como una marca transversal, capaz de conectar con distintas generaciones manteniendo siempre altos estándares de calidad y una profunda comprensión de las categorías donde participa. Asimismo, la incorporación a Carozzi permitió fortalecer capacidades de innovación, distribución y conocimiento del consumidor. 

Hitos importantes que tiene la marca es la incorporación del Oso Ambrosoli como el property más importante de la marca y nuestra asociación por más de 20 años con Coaniquem, que hace tangible uno de los principales pilares de la marca que es la solidaridad.

Su vigencia se explica porque nunca ha dejado de evolucionar. Ambrosoli ha sabido preservar aquello que los consumidores valoran y reconocen, mientras incorpora nuevas tendencias, formatos, sabores y ocasiones de consumo que responden a un mercado en constante transformación. 

¿Cómo equilibran en su portafolio el preservar un legado muy reconocido e innovar para responder a consumidores que van cambiando? 

Creemos que la innovación más efectiva es aquella que respeta la esencia de la marca. En Ambrosoli buscamos mantener vivos los atributos que han construido nuestra reputación durante décadas, como la calidad, la confianza y el sabor que los consumidores conocen. 

Al mismo tiempo, observamos permanentemente las tendencias de consumo, los cambios culturales y las nuevas ocasiones de consumo. Esto nos permite desarrollar innovaciones relevantes, ya sea a través de nuevos formatos, sabores, propuestas de valor, con nuevas tecnologías y experiencias de marca, siempre manteniendo el sello y la calidad que caracterizan a Ambrosoli. 

Más que elegir entre tradición o innovación, entendemos que ambas deben convivir para seguir siendo una marca relevante para nuevas generaciones. Hoy no solo vemos a la marca Ambrosoli innovando en productos nuevos, como por ejemplo gomitas rellenas, sino también ya vemos la marca en distintas categorías con grandes colaboraciones, como fue la de la línea de maquillaje con Etienne . 

¿Qué significa hoy Ambrosoli para los consumidores chilenos? ¿Cómo ha evolucionado el posicionamiento de la marca y qué atributos buscan que permanezcan constantes? 

Hoy Ambrosoli representa cercanía, optimismo, dulzura, cariño y solidaridad  Es una marca que está presente con todos los integrantes de la familia, forma parte del patrimonio emocional de muchos chilenos y que ha estado presente en distintas etapas de sus vidas. 

Su posicionamiento ha evolucionado junto con los consumidores, pero hay atributos que permanecen inalterables: calidad, confianza, tradición, conocimiento de las categorías donde participa y una capacidad constante de entregar productos que las personas disfrutan y prefieren. 

Nuestro desafío es que esos atributos continúen siendo reconocidos, independientemente de las nuevas tendencias, en las nuevas generaciones que se incorporan a la marca. 

¿Qué valor tiene la memoria afectiva y conexión emocional para la marca y cómo se trabajan esos activos desde el marketing? 

La conexión emocional es uno de los activos más valiosos de Ambrosoli. Muchas personas asocian la marca a recuerdos familiares, celebraciones, momentos de felicidad y experiencias compartidas que han acompañado distintas etapas de sus vidas. Esa memoria afectiva construida durante décadas es un patrimonio que nos distingue y que fortalece el vínculo de confianza con los consumidor 

Desde el marketing trabajamos para mantener viva esa conexión, construyendo experiencias y comunicaciones que reflejen el propósito de la marca. En ese sentido, nuestro claim «Ambrosoli, la vida es dulce» representa mucho más que un mensaje publicitario: expresa la convicción de que la dulzura está presente en los pequeños momentos que hacen especial la vida cotidiana. Es una invitación a valorar y celebrar esos momentos simples que generan bienestar, cercanía y felicidad. 

Por eso buscamos que cada punto de contacto con la marca, desde nuestros productos hasta nuestras campañas e iniciativas, transmita ese propósito. Al mismo tiempo, trabajamos para que nuevas generaciones puedan desarrollar sus propias experiencias y recuerdos junto a Ambrosoli, manteniendo vigente una conexión emocional que se ha construido por más de 75 años. 

Más que vender productos, Ambrosoli busca estar presente en esos pequeños momentos que hacen que la vida sea más dulce. Ese es el propósito que ha guiado a la marca durante décadas y que sigue plenamente vigente hoy. 

El Oso de Ambrosoli es uno de los personajes publicitarios más reconocibles y forma parte del imaginario de varias generaciones. ¿Cómo nació este personaje, qué buscaba representar originalmente y cómo llegó a transformarse en un activo distintivo de Ambrosoli? 

El Oso Ambrosoli nació como una representación de los valores más característicos de la marca: cercanía, ternura, optimismo y dulzura. Con el tiempo, trascendió su rol publicitario para transformarse en uno de los símbolos más queridos y reconocibles de la marca. 

Su permanencia en la memoria colectiva demuestra la fortaleza del vínculo que Ambrosoli ha construido con los consumidores durante décadas. Hoy es un activo distintivo porque resume de manera simple y emocional los atributos que históricamente han definido a la marca. 

El Oso lleva más de 20 años siendo el property de la marca, ha sido protagonista en toda su comunicación a lo largo de los años. Últimamente se ha intensificado su presencia en la publicidad en medios digitales, el dinamismo de las RRSS y en la tendencia que hoy vemos que son que las marcas tengan corpóreos muy activos. 

“La vida es dulce” es una idea que trasciende los productos y propone un territorio emocional para la marca. ¿Qué importancia ha tenido esta plataforma en la construcción de Ambrosoli? 

«Ambrosoli, la vida es dulce» ha sido una plataforma fundamental en la construcción de la marca porque expresa de manera simple y cercana su propósito. Más que referirse únicamente a los productos, refleja una forma de entender el rol de Ambrosoli en la vida de las personas: estar presente en aquellos momentos cotidianos que generan alegría, conexión y bienestar. 

Esta idea ha permitido construir una relación emocional profunda con los consumidores, entregando una visión positiva y optimista que ha acompañado a generaciones de chilenos. Es un territorio que trasciende las categorías en las que participa la marca y que guía la forma en que nos relacionamos con las personas. 

Al mismo tiempo, Ambrosoli entiende que contribuir a que «la vida sea dulce» implica también actuar con responsabilidad hacia la sociedad. Por eso, la responsabilidad social empresarial es un valor importante para la marca, promoviendo iniciativas que contribuyan al bienestar de las personas y de las comunidades donde está presente. Entendemos que construir una marca cercana y querida también implica generar un impacto positivo más allá de nuestros productos. 

Hoy esta plataforma se expresa en nuestras campañas, en la innovación de productos, en nuestras experiencias de marca y en las distintas acciones que realizamos para conectar con los consumidores. Es una guía estratégica que nos permite mantener coherencia entre nuestra historia, nuestro propósito y la forma en que seguimos construyendo el futuro de Ambrosoli. 

Para Ambrosoli, que la vida sea dulce significa mucho más que disfrutar un producto; significa aportar momentos de alegría, cercanía y bienestar, actuando siempre con responsabilidad hacia las personas y la sociedad. 

¿Qué rol cumple el marketing para detectar cambios en la industria y hábitos de consumo y asegurar que una marca histórica como Ambrosoli siga siendo culturalmente relevante? 

El marketing cumple un rol fundamental como puente entre la marca y los consumidores. Tenemos la responsabilidad de escuchar permanentemente sus necesidades, entender las tendencias emergentes y anticipar cambios en los hábitos de consumo. 

Para una marca con la trayectoria de Ambrosoli, ser relevante implica combinar conocimiento profundo de nuestras categorías con una mirada constante hacia el futuro. Esto nos permite innovar de manera pertinente, desarrollar propuestas acordes a las nuevas expectativas y mantener una conexión auténtica con consumidores de distintas generaciones. 

Ambrosoli pasó a formar parte de Carozzi en 2000. ¿Qué significó esa incorporación para el desarrollo de la marca y de qué manera se ha potenciado desde entonces en ámbitos como innovación, distribución, conocimiento del consumidor, comunicación o expansión de su portafolio? 

La incorporación a Carozzi representó una gran oportunidad para potenciar todas las fortalezas de Ambrosoli. Permitió ampliar capacidades de innovación, acceder a un conocimiento aún más profundo de los consumidores y fortalecer la distribución y presencia de la marca a lo largo del país. 

Gracias a ello, Ambrosoli ha continuado desarrollando su portafolio, fortaleciendo su liderazgo en distintas categorías y manteniendo su capacidad de responder a las nuevas tendencias y expectativas del mercado, siempre sobre la base de los atributos que históricamente la han caracterizado. 

¿Cuál es el principal desafío de cara al futuro para una marca con el patrimonio y reconocimiento de Ambrosoli?  

El principal desafío es seguir siendo una marca relevante para las nuevas generaciones sin perder la esencia que la ha convertido en una de las marcas más queridas y reconocidas del país. 

Las mayores oportunidades están en continuar innovando, identificar nuevas ocasiones de consumo, desarrollar propuestas alineadas con las tendencias emergentes y generar experiencias que fortalezcan el vínculo emocional con las personas. Para ello, es fundamental mantener una escucha activa de los consumidores y una comprensión profunda de cómo evolucionan sus necesidades, preferencias y estilos de vida. 

Al mismo tiempo, vemos oportunidades no solo en fortalecer las categorías donde Ambrosoli ya tiene una posición destacada y una alta preferencia por parte de los consumidores, sino también en explorar nuevos espacios donde la marca pueda aportar valor. Gracias a su trayectoria, credibilidad y conexión emocional con las personas, Ambrosoli cuenta con atributos que le permiten evaluar la posibilidad de participar en nuevas categorías, siempre que exista un rol claro para la marca y una propuesta consistente con su propósito. 

Contamos con una ventaja muy importante: la confianza construida durante décadas. Nuestro desafío es proyectar ese patrimonio hacia el futuro, combinando tradición, calidad, conocimiento de las categorías en las que participamos e innovación permanente para seguir acompañando a los consumidores en nuevos momentos, nuevas ocasiones de consumo y eventualmente también en nuevas categorías donde Ambrosoli pueda seguir haciendo honor a su promesa de que «la vida es dulce». 

El futuro de Ambrosoli pasa por seguir construyendo sobre la fortaleza de su legado, pero con una mirada abierta a la innovación, a las nuevas tendencias de consumo y a oportunidades de crecimiento que permitan que la marca siga siendo relevante para las personas, incluso más allá de las categorías donde participa actualmente. 

Compartir: