El último EtMday -su 5a versión- fue todo un éxito, con más de 56 mil asistentes y consolidando al país como epicentro regional del emprendimiento. “Emprender no es solo hacer negocios, es generar valor para toda la sociedad”, afirma Daniel Daccarett, cofundador de Emprende Tu Mente, y advierte que las corporaciones que no inviertan en la conexión con startups serán las primeras en quedar atrás.

El 5º Encuentro Internacional de Innovación, Emprendimiento e Inversión EtMday no pudo terminar mejor: realizado en el Parque Bicentenario de Vitacura, en sus tres días reunió más de 56 mil asistentes, volumen de público que sitúa al evento como el encuentro de innovación, emprendimiento e inversión más grande de Latinoamérica, en camino a ser uno de los más importantes del mundo.
Más de 6.150 conexiones de negocios entre empresas y emprendedores en las 18 ruedas de contactos, 1.200 mentorías 1 a 1 y más de 528 pitch realizados en los espacios de conexión uno a uno conectaron a emprendedores, inversionistas y corporativos en encuentros breves y de alto impacto, fieles al propósito de conectar pares improbables del EtMday. Además se incluyeron charlas magistrales, paneles temáticos, talleres prácticos y espacios de conexión estratégica, abordando tendencias clave como la inteligencia artificial, la sostenibilidad, el financiamiento para startups y la internacionalización.
Todo esto no es casualidad, dice Daniel Daccarett, cofundador de Emprende Tu Mente, la corporación organizadora de este evento, y experto en emprendimiento. “Es el resultado de creer que la innovación no tiene jerarquías”, sostiene.

La verdad, el ecosistema chileno pasó de ser un club de nicho a una fuerza de movilidad social. Al principio sentías que, si no venías de ciertas comunas o colegios, estabas frito. Pero eso cambió porque la gente se atrevió a cambiar el chip. Yo, que reprobé cuatro ramos en la carrera, entendí que lo importante no era ser el más mateo, sino tener la actitud y la porfía.
Emprende Tu Mente (EtM) nace justo para romper esa burbuja. No queríamos una cumbre de PowerPoint en un hotel de lujo, sino un espacio donde el emprendedor que está luchando con un puesto en la feria se siente a la misma mesa que el gerente general de un banco. ¿El famoso «asado emprendedor»? Fue la semilla: generar confianza a partir de una conversación simple. Se trataba de conectar al que tiene la necesidad con el que tiene la solución, sin corbata ni jerarquías.
El rol de EtM ha sido articular esa confianza. En más de 17 años, hemos facilitado más de 15.000 conexiones 1+1efectivas. Esto no es casualidad; es el resultado de creer que la innovación no tiene jerarquías.
Hoy, el emprendimiento es reconocido por generar nuevas oportunidades de trabajo y brindar desarrollo económico. El país entendió que emprender no es solo hacer negocios, es generar valor para toda la sociedad. Y en eso, EtM ha sido un motor que ha contribuido a acelerar la conexión.
El 2026 lo veo con un potencial enorme. Chile está muy bien posicionado en talento fuera de la región. Hoy, inversionistas de afuera vienen a buscar talento acá, y eso es súper potente. Las tendencias van a seguir dominadas por la tecnología, claro (coding, IA, etcétera.), pero la tendencia más determinante será la ética y la sostenibilidad. La gente ya no se conforma; quiere comprarle a empresas que tienen un propósito real, no puramente lucrativo. Negocios que aporten a la comunidad.
La colaboración entre grandes empresas y startups no es una opción; es un salvavidas. Cuando las corporaciones crecen mucho, tienden a perder esa cintura y los gerentes dejan de atreverse por el miedo al riesgo. En cambio, el emprendedor no tiene nada que perder, por lo que lo arriesga todo y se atreve a dar ese paso al vacío de la mano de un grande.
Las corporaciones tienen que imitar a los tomadores de riesgo. Tienen que destinar recursos de verdad y dejar que las startups los incomoden. El problema es que muchas veces se quedan en la foto o en el post de LinkedIn. Yo les digo: «¡Es hora de emprender!». El verdadero cambio es cuando inviertes, formas alianzas y mentorías que generen un impacto masivo.
La disposición ha mejorado, pero sigue siendo un desafío. El verdadero gap está en la institucionalización. Hoy, muchas grandes empresas aún no cuentan con un área formal de innovación abierta. Hay agua en la piscina, pero las empresas tienen que estar dispuestas a nadar sin flotadores y asumir riesgos.
Las corporaciones que no inviertan en esta conexión serán las primeras en quedar atrás. Es una inversión en el futuro, tanto para sus propias compañías como para el país.


Como una fortaleza, destaco la actitud y el talento humano para «aperrar». Somos creativos, resilientes y nos atrevemos a ir a buscar oportunidades afuera. La disciplina y la constancia son valores que nos identifican.
Si pensara en una debilidad, el principal desafío es la mentalidad a largo plazo y la amplificación. Esto debe ser una política a nivel país y trabajarse desde los colegios. Hay que invertir más en coding y perfeccionamiento.
La característica clave para sobrevivir y escalar es la humildad para atraer talento. Yo siempre digo: rodéate de gente más inteligente que tú. Punto.
A mí me cuesta mucho contabilidad y entender los balances, pero me busqué un socio que supiera kilos de ese tema. Un emprendedor no puede ser un todólogo. Tu trabajo es ser el líder, el visionario. El resto, lo atraes y lo formas con tu propósito.
La gracia de los emprendedores es que, por lo general, no somos los más inteligentes del curso, pero sí tenemos la capacidad de atraer a los talentos para las cosas que no sabemos hacer.
Para escalar, tienes que ser un león o una gacela, pero cuando amanezca, tienes que amanecer corriendo. No importa si eres grande o chico, la iniciativa es lo que vale.
El marketing es la historia que cuentas. No se trata de adornar; se trata de ser honesto y humano.
Ahí es clave contar el camino, no solo el logro: es muy útil usar el humor. Hablar de las veces que te fue mal, de los giros. Mostrar que la colaboración, la curiosidad y el humor también emprenden.
Lo otro es ser el surfista: como en el surf, tienen que remar con todo, no a medias, hasta que agarren esa ola que lleva su nombre. La marca es su constancia.
La democratización es clave. El emprendimiento es la herramienta más potente que tenemos para nivelar la cancha y hacer un país un poco más igual para todos.
El talento está en todas partes de nuestro país, pero las oportunidades sin duda no lo están.
Una de las grandes novedades de esta edición, que impulsamos con mucha fuerza, fue el programa EtMroomies, en el que emprendedores de regiones tuvieron la opción de alojarse en los hogares de representantes de la comunidad EtM. Con 108 estadías, y un total de 36 emprendedores de regiones alojados durante el evento, el programa estrenado este año demostró ser un verdadero éxito para darle tranquilidad y seguridad a asistentes al EtMday desde todo el país.
El mayor logro es demostrar que el talento está en todas partes, no solo en la capital. El desafío, en cambio, sigue siendo la conexión fluida con capital de riesgo y la política país que trabaje el emprendimiento desde los colegios.
Emprender es mucho más allá que hacer negocios. Es un estilo de vida, es generar valor para toda la sociedad. Sigamos empujando esto.
