Las compras móviles durante el Black Friday en Latinoamérica se realizan a través de apps.
Las previsiones apuntan a que el comercio móvil representará el 70% de las ventas ese día.
Akamai alerta que los consumidores pueden llegar a introducir sus datos personales y bancarios en plataformas fraudulentas con tal de aprovechar las ofertas.

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Las aplicaciones de comercio electrónico son un elemento crucial en la estrategia de ventas del Black Friday en Latinoamérica y el resto del mundo. La tendencia apunta hacia una experiencia de compra cada vez más centrada en los dispositivos móviles y sin fricciones, en la que las aplicaciones ofrecen personalización y eficiencia logística, aspectos que los minoristas aprovechan para impulsar las ventas en esta fecha clave, que este año será el 28 de noviembre en la mayoría de los países de la región. Sin embargo, esta situación también atrae al cibercrimen, que busca cometer fraudes y estafas.
La gran mayoría de las compras del Black Friday en Latinoamérica se realizan a través de dispositivos móviles (teléfonos y tabletas), y una parte significativa de estas se efectúa mediante apps dedicadas. De hecho, se prevé que este año las ventas a través de dispositivos móviles representen el 70% del total, abriendo el camino a una nueva tendencia en la que los consumidores recurren a aplicaciones con experiencias rápidas, intuitivas y personalizadas.
Oswaldo Palacios, LatAm Senior Account Executive de Akamai, destaca que “el auge de las ventas a través de las aplicaciones durante el Black Friday también ha contribuido a que se convierta en una de las épocas con más estafas. Es esencial que los consumidores estén atentos a las aplicaciones y sitios web a los que acceden y eviten caer en ofertas tentadoras que esconden una trampa. La urgencia por adquirir productos a precios bajos a menudo lleva a los usuarios a bajar la guardia y hacer clic en enlaces sospechosos o a introducir sus datos en plataformas inseguras”.
Las aplicaciones de venta online más utilizadas durante el Black Friday en América Latina suelen ser las de los marketplaces y los comercios minoristas. Se prevé que la industria de las plataformas de comercio electrónico crecerá de 8.477 millones de dólares en 2025 a 30.080 millones de dólares en 2035 a nivel mundial.
“Comprar en apps durante el Black Friday puede aumentar el riesgo de ser víctima de fraudes digitales, robo de datos personales y cargos no autorizados, debido a la mayor actividad de estafadores y a las compras impulsivas desde dispositivos móviles. Los agentes maliciosos son cada vez más inteligentes e implacables, y continúan probando nuevas técnicas para evadir las detecciones”, comenta Palacios.
Desde Akamai se advierte que los compradores deben tener en cuenta los riesgos de seguridad a la hora de realizar compras online, como las aplicaciones falsas que imitan a minoristas legítimos para robar información personal, los correos y mensajes fraudulentos (phishing y smishing) que buscan obtener contraseñas y datos bancarios, el uso de aplicaciones inseguras en redes públicas que puede exponer información confidencial, las ofertas engañosas, los productos falsos que nunca llegan y los cargos no autorizados si los datos de pago se ven comprometidos.
Compras seguras, buenas experiencias
El número de compradores digitales en Latinoamérica podría aumentar en más de un 20% en 2025 respecto a los 371 millones de compradores estimados en la actualidad. Este crecimiento se debe en parte a la población joven con conocimientos digitales, así como a la rápida expansión de Internet, la penetración de los teléfonos inteligentes y la accesibilidad de los pagos electrónicos.
Con el objetivo de contribuir al crecimiento de las ventas del comercio electrónico, Oswaldo Palacios aconseja a los compradores del Black Friday que sigan las siguientes recomendaciones para evitar sorpresas desagradables en su experiencia de compra.
Por todo esto, es fundamental proteger las aplicaciones frente a las amenazas cibernéticas, ya que son el núcleo de los negocios actuales, pues facilitan una comunicación más ágil, aumentan la productividad, impulsan el comercio y optimizan las operaciones empresariales.