
Frontier CMO: The creativity edition, publicado por Think with Google en junio de 2026, reúne conversaciones con más de 20 líderes de marketing, creatividad y tecnología. Su tesis es directa: usar inteligencia artificial ya no constituye innovación por sí misma. El salto ocurre cuando permite crear narrativas, prototipos y experiencias antes inviables por costo, tiempo o escala.
Para los anunciantes, esto cambia la pregunta. Ya no basta con decidir qué tareas automatizar; hay que identificar qué imposibilidad creativa o comercial puede resolverse. La IA deja de ser periférica y comienza a modificar el brief, la producción, la personalización y la medición.
Uno de los efectos inmediatos es reducir la “carga de la presentación”. Los equipos pueden materializar una idea antes de comprometer presupuesto, probar personajes, escenarios o estilos y decidir sobre evidencia visual. El valor no está solo en ahorrar horas: está en ampliar la exploración y evitar que una idea se descarte porque parecía demasiado compleja.
Pero la abundancia aumenta la importancia de seleccionar. Cuando una plataforma genera decenas de alternativas, el criterio humano —qué conservar, qué descartar y qué representa a la marca— se vuelve el diferenciador.
En la campaña de The Salvation Army y BarkleyOKRP, un sistema convirtió imágenes de productos ya vendidos en anuncios hiperlocales. La tasa de clics fue casi 2,6 veces superior al benchmark y más del 58% de los clics derivó en búsquedas de tiendas.
Boomtown aplicó otra lógica: transformó datos de asistentes en más de 76.000 videos personalizados en 72 horas. Las piezas lograron una tasa promedio de visualización completa del 88% y más del 40% de las personas las descargó o compartió. La personalización funciona mejor cuando entrega valor narrativo o emocional, no cuando se limita a insertar un nombre en una plantilla.
El cambio más profundo aparece cuando la producción deja de organizarse alrededor de una campaña única. General Motors y Monks entregaron más de 100 recursos para Cadillac LYRIQ en 18 días hábiles, reutilizando y adaptando material existente para distintos entornos y temporadas.
Este modelo exige bases de conocimiento, lineamientos codificados, datos accesibles y controles de marca integrados. También requiere nuevos perfiles: WPP formalizó un equipo de aproximadamente 50 tecnólogos creativos para trabajar entre producción, IA y diseño. La capacidad competitiva no depende solo de contratar una plataforma, sino de rediseñar procesos y talento.

La IA puede acelerar la producción, detectar patrones y multiplicar formatos, pero no decide por sí sola qué merece existir. El informe sostiene que las marcas con mejores resultados poseen una identidad clara, datos ordenados y responsables capaces de evaluar relevancia cultural, emoción y riesgo.
La recomendación para marketing es comenzar por un problema concreto y medible: reducir tiempos de prototipado, activar archivos existentes, personalizar una experiencia o conectar creatividad con rendimiento. Después, construir el sistema que permita aprender y escalar. La ventaja no estará en generar contenido infinito, sino en convertir una gran idea en una capacidad de crecimiento sostenida.
