
Los debates valóricos continúan ocupando un espacio relevante en la conversación pública chilena. La edición N.° 674 de Plaza Pública, elaborada por CADEM sobre una muestra de 1.005 personas mayores de 18 años, evidencia que la ciudadanía mantiene posiciones claras respecto de diversas materias sociales y éticas, configurando un escenario que también resulta relevante para quienes construyen marcas y estrategias de comunicación.
Uno de los resultados más llamativos corresponde al proyecto de ley denominado «Escucha su corazón». Solo un 27% está de acuerdo con que un médico deba mostrar los latidos del feto antes de practicar un aborto en alguna de las tres causales legales, mientras que un 66% manifiesta su desacuerdo. Asimismo, únicamente un 23% respalda impedir el procedimiento si la mujer decide no escuchar los latidos, frente a un 67% que rechaza esa posibilidad.
La percepción sobre el propósito de esta iniciativa también es significativa. Más de la mitad de los encuestados (56%) considera que el proyecto busca principalmente disuadir o dificultar el acceso al aborto, mientras que solo un 19% cree que su objetivo es entregar más información para facilitar una decisión informada.


El estudio también actualiza la evolución de distintos debates valóricos presentes en Chile. Entre las iniciativas que registran mayor nivel de acuerdo destacan el aborto en tres causales (80%), la posibilidad de que personas solteras, divorciadas o viudas adopten hijos (77%), la eutanasia (75%) y la pena de muerte para delitos graves (68%).
En contraste, las menores adhesiones corresponden a la legalización del consumo recreativo de marihuana para mayores de edad (37%), el cambio de identidad de género en menores con autorización de sus padres (34%), la legalización del trabajo sexual (34%) y la participación de mujeres transgénero en competencias deportivas femeninas (23%). Estos resultados reflejan que la ciudadanía distingue entre distintas materias valóricas y no responde bajo una única lógica ideológica, sino que evalúa cada tema de manera diferenciada.

Para el mundo del marketing, estos datos constituyen un insumo relevante para comprender el contexto social en el que operan las empresas. La creciente visibilidad de temas vinculados a derechos, diversidad, salud, género o políticas públicas exige que las organizaciones desarrollen una lectura más profunda de sus audiencias antes de posicionarse públicamente.
Hoy, una declaración corporativa, una campaña publicitaria o una acción de propósito puede ser interpretada desde múltiples sensibilidades. En consecuencia, las decisiones comunicacionales requieren sustentarse en evidencia, investigación y conocimiento del entorno, más que en percepciones o tendencias pasajeras.
Asimismo, los resultados muestran diferencias importantes según edad y orientación política. Por ejemplo, el apoyo a aspectos centrales del proyecto «Escucha su corazón» aumenta entre las personas mayores de 55 años y quienes se identifican con la derecha, recordando que las audiencias no son homogéneas y que la segmentación continúa siendo un elemento estratégico para construir mensajes relevantes.
Más que entregar respuestas definitivas, estudios como Plaza Pública permiten observar la evolución de las percepciones sociales y detectar cambios culturales que pueden influir en las expectativas hacia empresas, instituciones y marcas.
Para los marketeros, comprender estas transformaciones resulta clave. La construcción de confianza ya no depende únicamente de ofrecer buenos productos o servicios, sino también de interpretar adecuadamente el contexto social en el que las marcas participan. En un entorno donde los debates públicos generan opiniones cada vez más definidas, la capacidad de escuchar, investigar y actuar con coherencia puede convertirse en una ventaja competitiva.
Equipo de redacción ANDA