Análisis de Buzzmonitor a casi 300 millones de publicaciones revela que publicar más no siempre significa conectar mejor: los videos en Facebook generan mayor interacción entre marcas y audiencias .
En redes sociales, no todo lo que más se publica es lo que mejor funciona. Aunque formatos como reels, imágenes y textos dominan el volumen de contenido, son los videos —especialmente en Facebook— los que logran una mayor capacidad de interacción con las audiencias.

De acuerdo con un análisis de Buzzmonitor, plataforma de inteligencia en redes sociales y atención multicanal, basado en más de 297 millones de publicaciones en español, Instagram concentra la mayor participación dentro del ecosistema digital con 32.6% del volumen total, seguido por Facebook con 23.5%. Sin embargo, esta presencia no necesariamente se traduce en mejores resultados.
El estudio muestra que los formatos más utilizados son texto (25.5 millones de publicaciones), reels (24 millones) e imagen (23 millones), consolidándose como los principales generadores de contenido en redes. A estos les siguen los enlaces (11 millones), mientras que carruseles (9 millones), videos (7 millones) y otros formatos como stories o encuestas presentan una participación menor.
Este comportamiento confirma la preferencia por contenidos rápidos y visuales, pero también evidencia una brecha relevante: el volumen no garantiza interacción.
“Hoy vemos una desconexión clara entre lo que más se publica y lo que realmente genera resultados. No se trata solo de estar presente, sino de entender qué formatos conectan mejor con las audiencias en cada plataforma”, señala Daniel Topete, Head of New Business LATAM de Buzzmonitor.
Al mirar más de cerca el engagement, los datos revelan un contraste interesante. En Facebook, el formato video alcanza el mayor nivel de interacción promedio con 1.70, muy por encima del resto. Es el tipo de contenido que invita a quedarse, comentar o compartir, incluso en un entorno donde la competencia por la atención es constante.
En Instagram, el comportamiento es distinto. Aunque hay más contenido, el engagement se reparte entre formatos como reels (0.70), carruseles (0.64) e imágenes (0.58). Es decir, el usuario interactúa, pero de forma más fragmentada.
Esto se puede ver en ejemplos cotidianos: un carrusel que explica algo paso a paso, un reel que resume una tendencia o una imagen que conecta visualmente. Funcionan, pero compiten entre sí en un flujo constante de contenido.
En cambio, el video en Facebook suele tener otro ritmo. Es el contenido que alguien comparte en su muro, comenta con otros o guarda para después. No necesariamente es el más frecuente, pero sí uno de los que más detiene el scroll.
Otros formatos como eventos (0.24), stories (0.14) o menciones (0.11) mantienen presencia, aunque con menor capacidad de generar interacción sostenida
El volumen de contenido y el engagement no siempre van de la mano. Aunque Instagram lidera en frecuencia y formatos como reels se han vuelto protagonistas, el mejor desempeño proporcional sigue apareciendo en espacios donde el contenido logra retener más tiempo y generar una respuesta más activa.
En un entorno donde todos compiten por segundos de atención, la diferencia ya no está solo en publicar más, sino en saber qué formato usar, en qué momento y con qué objetivo.
Porque al final, en redes sociales, no todo lo que se ve… se siente igual.