
Google anunció el 9 de julio de 2026 una nueva capa de transparencia publicitaria. En la sección “Cómo se creó este anuncio” de My Ad Center, las personas podrán consultar si un aviso fue creado o editado con inteligencia artificial mediante el menú de tres puntos o el ícono de información. La función estará disponible globalmente en anuncios de Search, YouTube y Discover. El anuncio fue presentado por Keerat Sharma, vicepresidente y gerente general de Ads Privacy and Safety de Google.
El despliegue será gradual durante julio en Google Ads, Display & Video 360, Campaign Manager 360, Merchant Center y Ads Editor. La información podrá consultarse globalmente dentro de My Ad Center, pero los anuncios dirigidos a la Unión Europea, India y Nueva York también podrán mostrar una etiqueta sobre la creatividad.
Para los avisadores, la procedencia de una imagen, un video o un audio deja de ser un dato interno: pasa a formar parte de la información pública de la campaña.
Cuando una pieza se produce con herramientas generativas de Google, la plataforma incorporará automáticamente la información. Si fue creada en servicios externos, el anunciante dispondrá de un control para declarar el uso de IA. Google también podrá añadir etiquetas por exigencias legales, señales de otras plataformas o uso de funciones automatizadas. En esos casos, la marca no podrá sobrescribirlas.
Esto matiza la nota de MediaMendoza que originó esta revisión, que presenta el mecanismo externo principalmente como una declaración voluntaria. La documentación oficial describe un modelo más amplio: combina información del anunciante, automatización y señales técnicas. Además, Google incorpora SynthID y metadatos C2PA en imágenes y videos generados dentro de sus herramientas. No es un detector universal de cualquier intervención de IA, pero tampoco depende exclusivamente de la voluntad del avisador.
Google advierte que usar su configuración no garantiza por sí solo el cumplimiento legal. Las marcas deberán revisar las obligaciones de cada mercado, especialmente en campañas multinacionales.
Una investigación de la World Federation of Advertisers entre 27 multinacionales, con una inversión conjunta de US$71.000 millones, encontró que el 78% ya utiliza contenido generado o mejorado con IA en marketing dirigido a consumidores. El 82% considera que la transparencia es esencial para proteger la reputación y el 79% la relaciona con la confianza.
El 96% cree que una voz artificial que pueda confundirse con una humana debe informarse y el 91% opina lo mismo cuando una persona sintética ocupa un rol central. Solo el 4% considera necesario identificar fondos decorativos generados con IA. El criterio no es únicamente si se usó una herramienta, sino si la intervención puede alterar la percepción sobre quién habla, qué ocurrió o qué desempeño tiene un producto.
Para marketing, legal, asuntos corporativos y agencias, esto exige una política común sobre voces sintéticas, semejanza de personas, demostraciones de producto y testimonios.
La etiqueta transparenta el origen, pero no determina la calidad. Ipsos y la S.I. Newhouse School of Public Communications de Syracuse University compararon 20 piezas —diez humanas y diez generadas con IA— ante 3.000 consumidores de Estados Unidos mediante Creative|Spark. Solo el 25% de quienes vieron anuncios de IA se mostró relativamente seguro de haberlos identificado, mientras el 40% no pudo decidir si eran humanos o sintéticos.
En promedio, los anuncios humanos fueron 14% más fuertes en efectividad de corto plazo y 17% superiores en construcción de marca de largo plazo. También fueron percibidos como más entretenidos, singulares y capaces de generar conversación. En el mismo estudio, el 79% sostuvo que las empresas deberían revelar el uso de IA.
La lectura estratégica es que eficiencia y efectividad no son equivalentes. La transparencia reduce el riesgo de engaño; el insight y la dirección creativa siguen produciendo diferenciación.
Chile no aparece entre los territorios para los cuales Google anuncia, por ahora, una etiqueta visible directamente sobre cada anuncio, aunque la información sí podrá consultarse en My Ad Center. Paralelamente, el país discute el proyecto de ley 17.795-19, orientado a regular imitaciones digitales realistas de la imagen, el cuerpo o la voz. Su primer informe fue aprobado por la Cámara el 22 de julio de 2026, con 128 votos a favor, dos en contra y cinco abstenciones, y continúa en primer trámite constitucional. Su alcance no equivale a una regulación general de toda publicidad creada con IA, pero confirma que los contenidos sintéticos ya están en la agenda legislativa nacional.
Esperar una obligación cerrada sería una estrategia defensiva. Las marcas deberían registrar la procedencia de sus activos, clasificar riesgos, exigir a agencias y proveedores que informen las herramientas utilizadas, conservar autorizaciones y revisar las etiquetas antes de activar campañas en distintos mercados.
La ventaja no estará en ocultar el uso de IA, sino en demostrar que se empleó con criterio, supervisión humana y respeto por las expectativas del público. Integrar la transparencia al proceso creativo permitirá responder con rapidez a nuevas reglas y proteger un activo difícil de recuperar: la confianza.
Equipo de redacción ANDA