Creatividad de exportación: campañas creadas en Chile ganan espacio en la región

La industria creativa chilena lleva tiempo consolidándose como exportadora de servicios, desarrollando estrategias y campañas para marcas que operan en distintos países de Latinoamérica.

Durante años, la conversación sobre exportaciones en Chile estuvo asociada principalmente a sectores como la minería, la agricultura o los servicios tecnológicos. Sin embargo, existe otro sector que ha comenzado a ganar protagonismo en los mercados internacionales: la industria creativa.

Cada vez más agencias, consultoras y estudios instalados en Chile están desarrollando campañas, estrategias de comunicación y proyectos de marketing para empresas que operan fuera del país, exportando conocimiento, talento y capacidades especializadas sin necesidad de trasladar equipos a los mercados de destino.

La tendencia responde a una combinación de factores. Por una parte, la digitalización ha facilitado el trabajo colaborativo entre países, y por otra, son muchas las empresas que buscan modelos más eficientes para coordinar sus comunicaciones en distintos mercados, aprovechando equipos con experiencia regional y capacidad para adaptar mensajes a contextos culturales diversos.

Un ejemplo de este fenómeno es el trabajo que realiza FREDERICK. desde Santiago para mercados como Perú. La agencia ha participado en el desarrollo de campañas y estrategias creativas destinadas a audiencias peruanas, con marcas como Mimaskot (marca de mascotas en Perú) de Molitalia y Oso de Ambrosoli, demostrando que proyectos concebidos en Chile pueden implementarse exitosamente en otros países de la región.

Uno de estos casos es la campaña desarrollada para Mimaskot en Perú, que surgió a partir de un proceso de licitación en el que participaron agencias peruanas y el equipo chileno. La propuesta de FREDERICK. resultó seleccionada con el objetivo de volver a poner a la marca en el centro de la conversación y fortalecer su presencia en el mercado peruano. La primera campaña tuvo una salida en julio, principalmente a través de redes sociales, y obtuvo una recepción positiva por parte de la audiencia local. Una nueva pauta se encuentra prevista para octubre, mientras el equipo ya trabaja en el desarrollo de la segunda campaña.

Parte de las exigencias de la campaña fue la importancia de adaptar la creatividad a las particularidades culturales del mercado peruano. Si bien Chile y Perú comparten el idioma, existen diferencias en la manera de referirse a las mascotas y de relacionarse con ellas. Conceptos como “Mi perro es un ´engreído´”, por ejemplo, adquieren en Perú una connotación afectiva muy distinta a la chilena. Por ello, el equipo trabajó junto a una productora y talento local, incorporando actores peruanos y un crew del país para asegurar que los guiones, situaciones y códigos presentes en las piezas fueran reconocibles para la audiencia.

La producción implicó aproximadamente un mes de aprobación y preproducción más una jornada de rodaje en Perú. Cuatro integrantes del equipo viajaron desde Chile y trabajaron junto a profesionales locales, quienes aportaron una mirada fundamental sobre situaciones y referencias propias de la vida cotidiana del país del Rimac. Así se localizaron varios términos cotidianos que en Chile se dicen muy distintos a la idiosincrasia del Perú. Por ejemplo, el almacén de barrio se denomina “La bodega de barrio”, Asimismo, la figura del “Perro del almacenero” es tan representativa, que se pudo incorporar de manera natural al relato.

La campaña se dio a conocer con una declaración simple, pero al mismo tiempo taxativa: “Todos somos Dog Lovers, incluso aquellos que aún no lo saben”. El vínculo con un primer perro puede transformar a una persona en un verdadero amante de estos animales. A partir de ese insight, el equipo buscó desarrollar una historia capaz de conectar con distintas audiencias, pero sin perder de vista los códigos culturales propios del mercado peruano.

Este tipo de servicios forman parte de la denominada economía creativa, un sector que incluye actividades vinculadas a la Publicidad, el diseño, los contenidos, el marketing y la innovación. A diferencia de las exportaciones tradicionales, su principal activo es el conocimiento y el capital humano.

“Cuando el valor de una marca está bien construido, tiene la capacidad de trascender fronteras. En FREDERICK. la coherencia y consistencia de marca son nuestra especialidad. Así es mucho más fácil localizar la marca en la categoría y adaptarla a las motivaciones de los consumidores. La coherencia permite construir plataformas sólidas que luego puedan enriquecerse con los códigos culturales e insights propios de cada mercado. Así se logra una comunicación relevante para las audiencias locales sin perder la esencia y el valor humano de la marca”, señala Eduardo Novion, Director General Creativo y socio de FREDERICK.

La creciente integración de los mercados latinoamericanos también ha impulsado este proceso. Hoy las marcas enfrentan desafíos similares en distintos países y requieren soluciones que combinen una mirada regional con una adecuada comprensión de las particularidades locales.

En este contexto, Chile toma fuerza como un polo de desarrollo creativo capaz de generar servicios para clientes internacionales, aportando una nueva dimensión a la oferta exportadora del país y ampliando las oportunidades para una industria basada en el talento y la innovación.

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