El primer día ya no es un trámite: somos reconoce redefine el onboarding como el momento más importante para las empresas en chile

Según estudios de la Society for Human Resource Management (SHRM), cerca de uno de cada cinco colaboradores abandona su cargo durante los primeros meses cuando la experiencia de ingreso y el proceso de onboarding no logran generar sentido de pertenencia ni coherencia cultural. En este contexto, la bienvenida dejó de ser un trámite administrativo para convertirse en una urgencia estratégica. Para Paulina Gutiérrez, fundadora y Chief Happiness Officer de Somos Reconoce, el primer día de trabajo es la primera promesa que una empresa cumple —o rompe— frente a una persona. Con más de 10.000 experiencias de onboarding diseñadas y ejecutadas en Chile, la firma impulsa un modelo de Gerente de la Felicidad externo que transforma la entrada a una empresa en una experiencia coherente, humana y estratégica.

El primer día de trabajo ya no es simplemente “empezar a trabajar”. Hoy es el momento en que una persona valida si la cultura que le mostraron en la entrevista es real o solo un discurso bien armado. “El primer día es la primera promesa cumplida. Las personas no llegan con paciencia para esperar meses a sentirse parte. Desde el inicio quieren saber si ahí pueden crecer, confiar y aportar, y eso no se transmite con un instructivo, sino con una experiencia que te diga: ‘Estamos felices de que seas tú quien llegó’”, explica Paulina Gutiérrez, fundadora y Chief Happiness Officer de Somos Reconoce.

Este cambio responde a una transformación profunda en las expectativas del talento. “Antes se buscaba estabilidad; hoy se busca coherencia”, señala. Las personas esperan que las empresas tengan propósito, pero que lo vivan; que exista estructura, pero también flexibilidad; que se hable de bienestar, pero que no sea un póster colgado en el pasillo. Buscan líderes accesibles, procesos que funcionen y la certeza de no estar solos. “Ya no basta con tener un buen trabajo. Hoy se busca tener un buen lugar para trabajar”, agrega.

Cuando ese primer contacto falla, el impacto es inmediato y muchas veces irreversible. Una bienvenida fría, desordenada o improvisada deja una marca, y esa marca se comparte. “Nadie quiere recomendar un lugar donde te dejaron esperando en recepción o donde el jefe no sabía que llegabas. El talento hoy tiene opciones, y cada experiencia de ingreso es una historia que alguien va a contar”, advierte Patricia Gutiérrez. Según datos de la Society for Human Resource Management (SHRM), uno de cada cinco trabajadores renuncia durante sus primeros 45 días cuando la experiencia inicial es deficiente, y estudios de Glassdoor muestran que el 60% asocia una mala bienvenida con su decisión de permanencia.

Aunque la mayoría de las empresas sabe que el onboarding es clave, muchas siguen fallando en su ejecución. Para Paulina, el error está en reducirlo a información. “El onboarding no es una presentación de PowerPoint con los valores de la empresa. Fallamos cuando nadie se presenta, cuando no hay un mensaje directo de bienvenida, cuando la persona siente que estorba más de lo que aporta. La diferencia entre ser ‘recibido’ y ser realmente ‘incorporado’ es enorme, y se nota”, afirma.

Frente a esta brecha, Somos Reconoce opera como un aliado externo que aporta una mirada que desde dentro muchas veces se pierde. “Cuando llevas mucho tiempo en un sistema, normalizas prácticas que ya no emocionan. Nosotros entramos sin juicio, pero con criterio, con experiencia en distintas industrias y con soluciones probadas, para que Recursos Humanos no tenga que cargar solo con la tarea de emocionar y organizar al mismo tiempo”, explica.

La propuesta va mucho más allá de un kit de bienvenida. “Lo importante no es el cuaderno con logo, sino el mensaje que das con él. Una experiencia es cómo se siente la persona cuando cruza la puerta: si alguien la espera, si sabe qué se espera de ella, si siente que no es una más, sino la elegida. El kit es un recurso; la experiencia es el recuerdo, enfatiza.

Para lograrlo, el equipo de Somos Reconoce observa con ojos nuevos, identifica los códigos invisibles que hacen única a cada organización y los traduce en una bienvenida auténtica. “Tomamos esos detalles y los convertimos en una experiencia coherente, cercana y propia, no genérica”, señala.

Hoy, externalizar este proceso se ha vuelto una decisión estratégica. “Externalizar no es delegar, es invertir. Cada nueva contratación es una oportunidad —o un riesgo— para la cultura. Un gerente estratégico entiende que el tiempo de sus equipos es limitado y que una mala incorporación cuesta más que un buen diseño”, afirma la experta. Cuando la experiencia se hace bien, su impacto se refleja en el clima, en la retención y en el relato que las personas construyen sobre su lugar de trabajo.

Con más de 10.000 experiencias de onboarding personalizadas diseñadas y ejecutadas en Chile —incluyendo diseño estratégico, fabricación, envíos a domicilio, seguimiento logístico y acompañamiento post entrega— Somos Reconoce busca cerrar una brecha crítica en la experiencia laboral. En un contexto donde solo el 12% de los trabajadores considera que su onboarding fue realmente bueno, según Gallup, la compañía apuesta por resignificar el primer día como el inicio real del vínculo entre una persona y una empresa

Más información y contenido en @somosreconoce_com.

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