
En los seis mercados analizados, YouTube lidera el lugar donde los menores de 18 años recuerdan su anuncio favorito. En Chile alcanza 48%, frente a 27% de la televisión abierta, 16% del cable o satélite y 8% de los videojuegos. La ventaja digital no termina en notoriedad: en la medición regional, 46% declara pedir a sus padres que compren el producto, 20% afirma adquirirlo con dinero propio y 27% dice interesarse en la marca.
Para los anunciantes, el hallazgo obliga a revisar una práctica habitual: distribuir presupuesto por tradición del medio y no por la forma en que la audiencia procesa el mensaje. La recordación se construye en entornos donde contenido, recomendación y decisión de compra aparecen más conectados.

La audiencia U18 no funciona como un bloque. Entre los 3 y 5 años, 27% consume YouTube de forma exclusiva. Entre los 9 y 12 años, 35% combina YouTube, plataformas on demand y videojuegos. Desde los 13 años se incorporan con más fuerza las redes sociales.
YouTube pasa de 54% entre los 3 y 5 años a 79% entre los 13 y 15; el on demand sube de 48% a 60% hacia los 16-18; y el gaming avanza de 33% a 60%. La televisión abierta o de cable permanece entre 28% y 31%. Una campaña infantil genérica, por tanto, corre el riesgo de ser poco relevante: creatividad, frecuencia y plataforma deben cambiar con la edad.

En Chile, 68% de los U18 usa YouTube, 58% juega videojuegos y 52% consume on demand, mientras la televisión abierta o de cable llega a 24%, el nivel más bajo de los seis países incluidos. Argentina presenta una estructura similar, mientras Perú y Colombia mantienen una televisión comparativamente más fuerte.
El resultado coincide con el CNTV: en 15 años, el volumen de audiencia de TV abierta cayó 60% entre niños y 61% entre adolescentes en Chile. También dialoga con CEPAL: el acceso a internet en el hogar supera 90% en la mayoría de los países estudiados y el móvil es el principal dispositivo, aunque persisten brechas de equipamiento.
El uso de YouTube casi no cambia por nivel socioeconómico: 71% en NSE alto, 69% en medio y 70% en bajo. El on demand cae de 67% a 43%, y el gaming de 62% a 48%. YouTube puede funcionar como capa de alcance transversal, mientras las plataformas de suscripción exigen ponderar cobertura, duplicación y perfil del hogar.
Esto no implica apostar por una sola plataforma. El on demand concentra más minutos por sesión —83 en semana y 96 en fin de semana—, seguido por gaming, YouTube y TV. Cada entorno aporta algo distinto: escala, profundidad de atención, interacción o consumo compartido.

El cambio no consiste en reemplazar televisión por digital automáticamente, sino en abandonar una planificación uniforme. Las marcas deberían construir una arquitectura por edades: YouTube para alcance y frecuencia; gaming para participación; SVOD para contextos familiares y sesiones largas; y televisión cuando entregue cobertura incremental o contenidos de alta convocatoria.
La ventaja estará en medir alcance desduplicado, controlar frecuencia, adaptar la creatividad y evaluar resultados más allá de impresiones. En U18, la atención es fragmentada, pero sigue patrones de edad, acceso y contexto que pueden convertirse en decisiones de medios más precisas.
Equipo de redacción ANDA