
Chocapic abrió uno de sus activos más reconocibles —la explicación ficticia de su origen— para que las familias chilenas propusieran nuevas versiones. El concurso “PAF… Así Nació Chocapic” pide relatos originales de hasta 1.000 caracteres, centrados en el instante en que el cacao se mezcla con el cereal.
De ese universo fueron escogidos 15 ganadores, cuyos relatos serán ilustrados y utilizados en una campaña de vía pública en distintas ciudades del país, según la marca.
Microsoft Copilot fue utilizado para preseleccionar los 100 relatos mejor evaluados según creatividad, coherencia con Chocapic y viabilidad regulatoria y gráfica. Luego, Nestlé realizó una votación interna para definir las 15 historias ganadoras.
Para los equipos de marketing, el proceso separa dos funciones. La IA ayuda a ordenar propuestas bajo criterios definidos, mientras la decisión final permanece en la organización. La fórmula puede agilizar campañas participativas, pero exige reglas transparentes, revisión humana y control de sesgos, coincidencias temáticas o contenidos incompatibles con la marca.
Cada ganador recibirá 36 cajas de 350 gramos de Chocapic Sin Azúcar Añadida, merchandising y reconocimiento como autor. Las bases establecen que las piezas que utilicen los relatos deberán identificar a sus creadores y que Nestlé puede adaptar el material para ajustarlo a lineamientos de marca y exigencias regulatorias.
El valor simbólico está en convertir una idea del consumidor en comunicación oficial. Para la marca, eso puede reforzar cercanía; para el participante, supone visibilidad, aunque sin una compensación adicional por el uso publicitario más allá del premio y el reconocimiento definidos.
El concurso se activó mediante un formulario online, pero su resultado se proyecta hacia soportes de vía pública. Ese recorrido —convocatoria digital, selección híbrida y exhibición física— evita que la acción de engagement termine en la misma plataforma donde comenzó.
La elección también es coherente con una marca que utiliza desde 1984 una historia simple para explicar su origen. En vez de reemplazar ese código, Chocapic lo convierte en una estructura abierta: mantiene el “PAF” como ancla y permite que la audiencia complete el relato.
La principal enseñanza no está solo en pedir contenido a los consumidores, sino en definir desde el inicio qué ocurrirá con él. Una convocatoria gana relevancia cuando ofrece una salida visible, criterios claros de selección y un vínculo directo con un activo distintivo.
Para los anunciantes, el modelo sugiere tres decisiones: trabajar sobre códigos reconocibles, usar tecnología para administrar escala sin delegar el juicio final y asegurar que las contribuciones seleccionadas tengan una expresión pública concreta. La co-creación funciona mejor cuando se integra a la estrategia de marca y no se trata como contenido desechable.
Fuentes de la nota
Equipo de redacción ANDA