
La primera Super Fonda de Pollito y Choclito ya comenzó a tomar forma. El line-up inicial, publicado el 24 de agosto, confirmó a 41 marcas y organizaciones de alimentos, retail, telecomunicaciones, banca, transporte, logística, cuidado personal, servicios y entretención.
Entel, Bci, Teletón, Carozzi, Sodimac, Hyundai y OXXO son algunos de los nombres de toda la nómina. Super Pollo anticipó nuevas incorporaciones para el encuentro previsto durante septiembre. La convocatoria reúne así categorías y comunidades que normalmente se relacionan con sus audiencias de manera independiente.
En entrevista con Marcas y Marketing, Camila Araya, de Agrosuper, explica cómo nació el proyecto, por qué Pollito y Choclito serán los anfitriones y qué oportunidades abre la reunión de personajes tan diferentes.
La idea comenzó con una pregunta: ¿cómo podía Super Pollo transformar la cercanía construida durante décadas en una experiencia concreta?
“La idea nace desde algo muy propio de Super Pollo: somos una marca que históricamente ha estado ligada al cariño, al encuentro y a compartir en torno a la comida. El desafío hoy es llevar ese vínculo más allá de la comunicación y transformarlo en experiencias reales que conecten con las personas”, explica Araya.
La comida, la celebración y el encuentro forman parte tanto de septiembre como del territorio de la marca. “Fiestas Patrias nos pareció un contexto especialmente natural para hacerlo, porque es uno de esos momentos en que Chile se reúne y celebra”, señala.
Por eso, la propuesta no se limita a sumar a Pollito y Choclito a una pieza estacional: los convierte en responsables de recibir y convocar a otros personajes.
“La Super Fonda busca justamente eso: que Super Pollo no solo diga que es una marca cercana y que te acompaña, sino que lo demuestre creando una experiencia donde el cariño, la entretención y el encuentro sucedan de verdad”, agrega.
El line-up abre la posibilidad de observar combinaciones poco habituales. Personajes provenientes de alimentos, servicios financieros, transporte, retail o cuidado personal podrán encontrarse bajo los códigos de una celebración dieciochera.
“Nos entusiasma justamente ver qué pasa cuando personajes de marcas y mundos completamente distintos se encuentran en una misma pista”, afirma Araya.
Aunque los anfitriones estarán en el centro, la experiencia no se concentrará únicamente en ellos. “Pollito y Choclito serán los anfitriones y quienes reciban a todos en esta gran celebración, pero queremos que cada invitado tenga también su propio momento para sorprender y brillar”, explica.
Cada personaje podrá conservar su identidad e interactuar con otros. Para Araya, se trata de celebrar “de una manera que probablemente nunca antes habíamos visto”.
Pollito y Choclito poseen una trayectoria y un vínculo reconocible con las personas. El desafío no consiste en reemplazar aquello que los ha vuelto familiares, sino en demostrar que pueden desenvolverse en nuevos formatos.
“Para nosotros no se trata de reinventar a Pollito y Choclito, sino de ponerlos en nuevos contextos. Super Pollo tiene una historia y un cariño construido durante muchos años, y eso es un activo que queremos cuidar”, sostiene Araya.
La fonda permite proyectar la cercanía, el cariño, la chilenidad y la capacidad de reunir hacia nuevas audiencias. “Hoy las marcas viven no solo en la publicidad, sino también en las conversaciones, en los contenidos que las personas comparten en el día a día y en las experiencias que quieren vivir”, afirma.
La vigencia no depende de transformar a los personajes, sino de permitirles interactuar con nuevas comunidades y generaciones. “Esa combinación entre trayectoria y vigencia es precisamente lo que queremos seguir construyendo para Super Pollo”, añade.
En redes sociales, “farmear aura” describe la capacidad de acumular reconocimiento mediante gestos o escenas memorables. Llevada a Fiestas Patrias, la idea se convierte en una invitación a construir “aura dieciochera”.
“Creemos que esta Super Fonda va a ser un escenario perfecto para ‘farmear aura’. Vamos a tener muchos personajes reconocibles juntos, algunos que probablemente nunca imaginamos ver compartiendo un mismo espacio, y eso por sí solo abre muchas posibilidades”, anticipa Araya.
La vocera lo describe como una competencia amistosa: “Casi como una verdadera batalla por ver quién logra acumular más ‘aura dieciochera’: quién sorprende más, quién tiene los mejores pasos, quién genera ese momento inesperado que termina siendo el más comentado o compartido”.
Sin embargo, la circulación orgánica no puede programarse por completo. “El aura no se puede planificar completamente. Nosotros podemos crear el escenario y provocar ciertos encuentros, pero después serán los propios personajes y las personas quienes definan cuáles terminan convirtiéndose en los grandes momentos de la Super Fonda”, explica.
Desde la publicación del line-up hasta la celebración queda abierta una pregunta: ¿con qué sorprenderán Pollito y Choclito en su primera fonda? Super Pollo ha optado por no revelar todos los detalles.
“Parte importante de cualquier gran evento es precisamente la expectativa que se genera antes, y creemos que eso se vuelve todavía más entretenido cuando hay personajes de por medio”, comenta Araya.
“Desde ahora y hasta el día de la Super Fonda iremos revelando nuevas noticias, personajes e invitados sorpresa que nos acompañarán en esta celebración”, anticipa.
La experiencia comenzará antes del encuentro. “Más que contar hoy todo lo que va a pasar, queremos que la propia Super Fonda se vaya construyendo en el camino y que las personas tengan razones para estar atentas a cuál será el próximo anuncio”, agrega.
La evaluación no se limitará a contabilizar asistentes o impresiones. Agrosuper observará la respuesta de las personas y el aporte de las comunidades de cada marca.
“Evaluaremos no solo asistencia y alcance, sino también la participación, interacción y conversación que logre generar; cuánto contenido nace de manera orgánica desde las personas y las comunidades de las marcas”, detalla Araya. La mirada permitirá distinguir entre exposición y capacidad de involucrar a las audiencias. El indicador final tendrá un componente emocional: determinar “si logramos que quienes participen se lleven un momento realmente entretenido y memorable”.
