
La adopción de inteligencia artificial en las empresas chilenas dejó de ser una realidad aislada. De acuerdo con la segunda edición del estudio “SONDA Tech Trends”, un 40% de las organizaciones está explorando su uso o desarrollando pilotos, un 30% ya la aplica en algunos de sus procesos, un 13% la tiene instalada como eje estratégico de su operación y un 5% la ha integrado de forma transversal en toda su operación. Es decir, cerca de nueve de cada diez empresas del país ya tienen algún grado de interacción con esta tecnología. En contraste, el resto aún no la utiliza ni la evalúa.
El avance, sin embargo, no va de la mano de una estrategia clara, porque según el reporte, un 53% de las empresas tiene solo lineamientos generales sobre el uso de inteligencia artificial, mientras que un 8% aún no sabe cómo abordarla. En el otro extremo, un 13% cuenta con una hoja de ruta inicial, un 13% adicional declara haber alcanzado un modelo avanzado de implementación, y otro 13% asegura tener una estrategia clara en ejecución. La brecha también se observa en las herramientas: la mitad de las organizaciones utiliza IA generativa básica, pero solo un 11% ha desarrollado soluciones propias.
A juicio de Javier Larenas, Gerente General de SONDA Chile, «lo que muestra estos resultados es que las empresas chilenas ya superaron la etapa de preguntarse si adoptar o no inteligencia artificial. El desafío ahora es construir una estrategia con objetivos concretos y formar a los equipos que puedan sostenerla en el tiempo, porque sin eso el riesgo es quedarse atrapado en pilotos que nunca escalan».
La comparación con la primera edición del informe confirma que el salto en la adopción de IA es real. En la medición anterior, solo un 16% de las organizaciones declaraba utilizar esta tecnología de forma activa. Hoy, un 88% de las compañías ya tiene algún grado de interacción con la IA. Actualmente el desafío está en cómo integrarla de manera estratégica, con capacidades internas que permitan aprovechar su potencial de forma sostenible.
Respecto de las áreas donde las organizaciones ven mayor valor en el uso de IA, un 29% menciona la optimización de procesos y un 27% el análisis de datos para apoyar la toma de decisiones. En contraste, las principales barreras para avanzar en su uso son la falta de talento (25%), las dificultades de integración tecnológica (20%) y la ausencia de una estrategia clara (19%). En cuanto al liderazgo de estas iniciativas, un 41% señala que la IA es impulsada directamente por la gerencia general o el directorio, mientras que un 26% atribuye ese rol al área de TI.
En definitiva, los resultados confirman que la adopción de inteligencia artificial en las empresas chilenas avanzó con fuerza en solo un año, pero su maduración estratégica no fue al mismo ritmo. La mayoría de las organizaciones se encuentra en fases de exploración o adopción parcial, mientras que integrarla como palanca real para el negocio, con objetivos claros y equipos preparados para sostenerla, sigue siendo una realidad para una minoría.