Medios de pago digitales: así cambió Chile

El efectivo dejó de ser el protagonista de la vida cotidiana. En pocos años, los pagos con tarjetas, las transferencias instantáneas y las compras a través de redes sociales transformaron la forma en que las personas administran su dinero y también la manera en que emprendedores y comercios venden sus productos.

Buscar un cajero automático antes de salir, pedir sencillo para pagar o guardar efectivo «por si acaso» eran costumbres que hasta hace pocos años formaban parte de la rutina de millones de personas. Hoy la escena es distinta: una cuenta entre amigos se divide con una transferencia, una compra en Marketplace se paga desde el teléfono y cada vez más emprendedores venden por redes sociales sin que el efectivo pase por sus manos.

Las cifras muestran cómo cambió ese comportamiento. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Uso y Preferencias del Efectivo 2025 del Banco Central, la tarjeta de débito es hoy el medio de pago más utilizado por los chilenos, con un 81% de preferencia. Le siguen el efectivo (64%) y las transferencias electrónicas (60%), una señal de que los medios digitales pasaron de ser una alternativa a convertirse en parte de la vida cotidiana.

«Hoy las personas esperan que pagar sea casi invisible: no quieren pensar en el medio de pago, sino en que la experiencia sea rápida y sencilla. Esa expectativa también cambió la forma en que los comercios operan. Ya no basta con aceptar efectivo o una tarjeta; hoy los clientes esperan poder pagar con transferencia, desde el celular o con cualquier alternativa que les resulte más cómoda», señala Nicole Revillot, VP of Revenue de TUU por Haulmer.

El país de las transferencias instantáneas

Chile fue uno de los primeros países del mundo en implementar transferencias interbancarias con disponibilidad inmediata de fondos, un sistema que comenzó a operar en 2008 y que con los años terminó modificando la forma en que las personas intercambian dinero.

Según el último Informe de Sistemas de Pago del Banco Central, durante los doce meses terminados en marzo de 2025 se registraron 989 millones de transferencias electrónicas entre personas naturales por un monto equivalente a US$246.414 millones, cifra que representa el 72% del Producto Interno Bruto.

La billetera ya no está en el bolsillo

La transformación también se refleja en la forma de pagar en los comercios. Cada vez es más común acercar una tarjeta, un teléfono o un reloj inteligente al terminal de pago, sin necesidad de sacar dinero en efectivo.

Las cifras del Banco Central muestran que los medios de pago digitales, considerando tarjetas y transferencias electrónicas, ya superan el 110% del PIB en volumen de operaciones. Solo en marzo de 2025, el 74% del consumo de los hogares fue pagado con tarjetas, mientras que la tarjeta de débito concentró el 78% del número de transacciones realizadas y el 65% del monto pagado con este medio.

«La digitalización no solo cambió cómo pagan las personas, también abrió nuevas oportunidades para quienes venden. Hoy cualquier emprendedor puede ofrecer distintos medios de pago desde el primer día, ya sea en una feria, a través de redes sociales o desde un pequeño local. Eso ha reducido barreras y ha hecho que vender sea mucho más simple que hace algunos años», agrega Revillot.

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