Fintech en Chile: 55% prioriza captar clientes y la confianza se vuelve ventaja competitiva

El ecosistema financiero digital entra en una fase de escala: ya no basta con facilitar el acceso. Para las marcas, el desafío es convertir educación financiera, inteligencia artificial y seguridad en una experiencia que ayude a decidir mejor.

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Del acceso al uso que genera bienestar

Abrir una cuenta digital puede tomar minutos, pero comprender un producto, evaluar su riesgo y usarlo según una meta personal sigue siendo más complejo. Ese fue el eje del panel realizado al cierre del primer curso de Finlaw Academy, con representantes de Fintual, Mercado Pago, Mastercard y Simple Finanzas. La conversación apuntó a una segunda etapa de la inclusión financiera: pasar de sumar usuarios a lograr un uso seguro, pertinente y comprensible.

En el panel se mencionó un 97% de bancarización, pero la cifra oficial rastreable corresponde al Informe de Inclusión Financiera 2019 de la ex-SBIF y mide acceso a algún producto. El informe CMF-CAF, con trabajo de campo de 2023, cita un 91% según registros administrativos. No son mediciones directamente comparables, aunque ambas confirman que una alta cobertura no equivale a mejores decisiones.

La brecha no está en el smartphone

La encuesta CMF-CAF, aplicada cara a cara a 1.212 adultos, obtuvo un índice de educación financiera de 12,2 puntos sobre 21, por debajo del promedio OCDE de 13. A la vez, 96% tenía smartphone, 81% plan de datos y cerca de 60% usaba el teléfono para realizar o recibir pagos.

La conectividad ya existe, pero el conocimiento no avanza al mismo ritmo: el indicador de educación financiera digital alcanzó 60,7% del máximo y su componente de conocimiento llegó a 50,3%. Tutoriales, simuladores, alertas y explicaciones contextuales deberían tratarse como funciones del producto, no como contenido accesorio. Bien diseñados, pueden reducir fricción, errores y abandono.

IA personalizada, con límites comprensibles

Los panelistas proyectaron asistentes capaces de interpretar hábitos, ahorro y objetivos para entregar recomendaciones personalizadas. La promesa puede ampliar el acceso a orientación financiera, pero también exige explicar qué datos se usan, por qué se genera una sugerencia y cuándo debe intervenir una persona.

Las finanzas abiertas aportarían contexto a esa personalización, aunque su despliegue será gradual. La CMF postergó la entrada en vigor del Sistema de Finanzas Abiertas hasta julio de 2027 e incorporó especificaciones técnicas y mecanismos de prueba. Para las marcas, el período previo sirve para ordenar datos, diseñar consentimientos claros y validar casos de uso antes de escalar la automatización.

Más inversión para competir por clientes

El Mapa Fintech Chile 2026 identifica 557 empresas, 15,3% más que en 2024. La investigación encuestó a 218 compañías entre febrero y marzo de 2026: 50,4% está escalando ventas y 28,4% en consolidación. Para los anunciantes, el dato central es que 55% de las prioridades de inversión apunta a captación de clientes, expansión de mercado y marketing, frente a 15% en tecnología y 13% en producto.

La competencia por atención aumentará, pero elevar el gasto en performance sin mejorar comprensión y permanencia puede encarecer la adquisición. La medición tendrá que superar aperturas o descargas e incorporar activación, retención, resolución de dudas, uso responsable y cumplimiento de la promesa.

La confianza como KPI comercial

La próxima ventaja fintech no será solo tecnológica. Estará en traducir complejidad financiera en decisiones simples sin ocultar riesgos ni sobreprometer resultados. Para marketing, la recomendación es integrar educación en cada etapa del recorrido, probar la comprensión de los mensajes y vincular personalización con consentimiento, seguridad y utilidad. En un mercado que invertirá más en captar clientes, la marca que enseñe mejor tendrá más posibilidades de retenerlos.


Fuentes


Equipo de redacción ANDA

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