Inteligencia propietaria: por qué la ventaja en IA ya no está en comprar el mejor modelo

La adopción de inteligencia artificial se masificó, pero el retorno sigue concentrado en pocas compañías. Para marketing, el diferencial estará en conectar datos propios, conocimiento de marca y flujos de trabajo que aprendan con cada interacción.

Fuente imagen: Macnific.com

La brecha ya no es de adopción, sino de ejecución

Bain & Company sostiene que muchas empresas confunden transformación con acumulación de pilotos. Su encuesta 2026 a 100 CEO muestra que el 82% reconoce que su programa de IA está, como máximo, logrando resultados parciales; solo el 18% afirma alcanzar la mayor parte o la totalidad de su ambición. Las principales barreras son internas: 43% menciona falta de capacidades y herramientas, 41% señala que la organización sigue atrapada en pilotos locales y 39% admite que sus datos y plataformas no están preparados para escalar.

McKinsey encontró que el 88% de las organizaciones ya usa IA en al menos una función, pero cerca de dos tercios todavía no la escalan a nivel empresarial. PwC reportó que el 56% de los CEO no observó ni mayores ingresos ni menores costos por IA; apenas el 12% obtuvo ambos beneficios.

El modelo se compra; el contexto competitivo no

La propuesta de Bain es transformar la IA genérica en inteligencia propietaria. Esta combina datos exclusivos sobre clientes y resultados; conocimiento institucional incorporado en flujos de trabajo; y ciclos donde las personas evalúan la salida de la IA y retroalimentan el sistema.

Para las marcas, la pregunta es qué conocimiento debe preservarse y activarse. Historial de campañas, criterios de segmentación, respuestas de clientes, reglas de marca y aprendizajes de agencias pueden convertirse en una ventaja acumulativa, siempre que estén conectados y gobernados.

Marketing puede ser un dominio prioritario

Bain recomienda concentrar recursos en tres a cinco dominios donde la IA cambie la economía del negocio, en vez de dispersarlos en decenas de casos. Marketing y experiencia de cliente concentran datos, decisiones y señales rápidas sobre resultados.

El AI Index 2026 de Stanford muestra que marketing y ventas figuran entre las funciones donde se reportan mayores aumentos de ingresos asociados a IA. El valor no proviene solo de producir más piezas. Aparece cuando la empresa integra investigación, contenidos, medios, CRM, ventas y servicio en un flujo capaz de aprender qué mensaje funciona, para qué audiencia y bajo qué contexto.

Chile combina liderazgo regional con una deuda de ejecución

Chile volvió a encabezar el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025, con 70,5 puntos. Esa posición no elimina las brechas empresariales. El Data Driven Index 2026 presentado en ANDA muestra una valoración estratégica de los datos de 4,41 sobre 5, pero una caída del índice de madurez desde 3,63 a 3,56. Además, 46% de las organizaciones medidas declara no realizar acciones concretas en IA generativa.

La oportunidad no consiste en sumar herramientas aisladas, sino en ordenar la base: calidad y permisos de los datos, vocabulario común, responsables claros, integración tecnológica, métricas y capacidades humanas.

De la experimentación al sistema operativo de la marca

El primer paso es escoger pocos problemas de impacto: personalización, gestión de demanda, optimización de inversión, atención o innovación. Luego, hay que rediseñar el proceso completo, definir qué decisiones puede tomar la IA, cuáles requieren revisión humana y cómo cada resultado alimentará el siguiente ciclo.

La ventaja será de la organización que convierta su experiencia, sus datos y criterio en un sistema que aprende sin perder coherencia, privacidad ni responsabilidad. Para marketing, eso significa conectar la promesa de marca con la operación y transformar cada interacción en conocimiento reutilizable.


Fuentes de la nota


Equipo de redacción ANDA

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