“Nos interesa ser parte de una comunidad que promueve buenas prácticas, autorregulación y una mirada de industria” 

Mario Lorca, gerente comercial de Papa Johns Chile, explica que, en plena etapa de expansión y consolidación en Chile, la compañía refuerza su apuesta por el marketing como motor estratégico del negocio, poniendo el foco en la experiencia, la innovación y la conexión con un consumidor cada vez más exigente. 

Una etapa de madurez, liderazgo en la categoría y expansión en Chile, donde el marketing cumple un rol cada vez más estratégico dentro del negocio, es la que está transitando Papa Johns Chile, con más de 16 años de presencia en el mercado, de acuerdo al análisis de Mario Lorca, su gerente comercial. 

La incorporación de la compañía a ANDA responde a este proceso: «Nos interesa ser parte activa de una comunidad que promueve buenas prácticas, autorregulación y una mirada de industria, especialmente en un entorno donde la confianza y la transparencia son clave. Esperamos contribuir con nuestra experiencia en una categoría altamente competitiva, pero también aprender, elevando así el estándar de cómo las marcas se relacionan con las personas”, sostiene el ejecutivo. 

Este paso dialoga con la evolución que ha tenido la marca en el país, tanto en su posicionamiento como en su propuesta de valor. Lo que comenzó como una oferta fuertemente centrada en el producto ha ido ampliándose hacia una experiencia más integral, donde la conexión con el consumidor cobra protagonismo. “Hemos transitado desde una propuesta centrada principalmente en el producto hacia una experiencia más integral. Si bien la calidad sigue siendo un pilar y un atributo ampliamente reconocido en nuestros productos, hoy hemos evolucionado hacia un espacio que busca generar conexión desde la cercanía, la cultura local y momentos de consumo significativos”, explica. 

En esta historia, el aprendizaje se ha dado en torno a que, en Chile, la relevancia no solo se construye desde lo funcional, sino también desde lo emocional, lo cual “ha guiado nuestra evolución en comunicación, innovación y presencia en el mercado”. 

Expansión con foco en lo local 

El marketing, en este contexto, ha dejado de ser un área de soporte para transformarse en un eje articulador del negocio. “Hoy el marketing está completamente integrado a la estrategia de crecimiento de Papa Johns en Chile. No se trata solo de comunicar, sino de acompañar la expansión con propuestas de valor relevantes para cada territorio”, afirma Lorca. Este rol implica coordinar dimensiones clave del negocio: “El marketing cumple un rol de articulador entre operación, experiencia y marca, asegurando consistencia, pero también flexibilidad para adaptarse a realidades locales”. 

Para Lorca, este aspecto es especialmente importante cuando el crecimiento implica llegar a nuevas ciudades, donde la marca debe construir cercanía desde el primer contacto y hacerse parte del entorno. 

Esa capacidad de adaptación se vuelve especialmente crítica en un escenario de expansión hacia regiones, donde la marca ha debido construir cercanía en múltiples territorios. “Estamos presentes desde Arica a Punta Arenas y está de más decir que Chile es un país diverso, por lo que cada ciudad tiene dinámicas propias, así que hemos aprendido que la relevancia se construye escuchando y adaptándonos. Esto no significa perder consistencia, sino más bien enriquecer la propuesta con la mirada puesta en la situación de cada lugar al que llegamos”, sostiene. Y profundiza en uno de los principales aprendizajes: “Crecemos de manera más sólida cuando logramos integrarnos a las comunidades, entendiendo sus hábitos, preferencias y formas de relacionarse”. 

Pilares de diferenciación 

En paralelo, la diferenciación en una categoría altamente competitiva se apoya en una combinación de atributos que van más allá del producto. “Nuestra diferenciación se construye sobre tres pilares: calidad consistente, cercanía con el consumidor y una experiencia que combina conveniencia con disfrute. En un mercado donde la oferta es bastante amplia, creemos que la consistencia es clave: cumplir siempre con lo que prometemos”, enfatiza. A esto se suma una fuerte impronta local: “Sumamos una mirada local, que se traduce en campañas, productos y activaciones que conectan con la cultura”. 

Asimismo, la experiencia, tanto en tienda como en delivery, es un factor decisivo y ahí se ha puesto un foco importante en operación y servicio. 

Innovar desde la conexión 

La innovación juega un rol central en la construcción de marca, tanto desde lo gastronómico como desde la experiencia. “La innovación es fundamental para mantenerse relevante. En nuestro caso, no se trata solo de lanzar nuevos productos, como en algún minuto fue la pizza Cordillerana o el año recién pasado con las especialidades Churrasco Luco o Pollo Luco, sino de entender qué conecta con las preferencias y códigos culturales de los consumidores chilenos”, explica Lorca.  

Esta lógica se extiende a otros espacios de contacto con la marca: “La innovación también ocurre en cómo llevamos Papa Johns a distintos espacios, por ejemplo, en eventos masivos como el reciente Lollapalooza, donde buscamos generar experiencias memorables que refuercen nuestra propuesta más allá del producto”. 

Consumidor que busca valor integral 

Los cambios en el consumidor han sido otro factor determinante en la evolución de la estrategia. “Hemos visto consumidores mucho más informados, exigentes y digitales. Hoy se valora tanto la calidad del producto como la experiencia completa: tiempos de entrega, facilidad de uso de plataformas, personalización y confianza”, describe. En este nuevo escenario, el concepto de valor también se redefine: “Hay una mayor búsqueda de valor, entendida no solo como precio, sino como una ecuación entre calidad, conveniencia y experiencia”. 

Desde la compañía observan también que el consumo se ha diversificado en ocasiones, con más momentos de disfrute compartido, lo que abre nuevas oportunidades para la categoría. 

Esto ha impulsado el desarrollo de los canales digitales y el delivery, que hoy son estructurales en la estrategia. “No solo representan una parte significativa del negocio, sino que también son un punto clave de contacto con el consumidor. Estamos constantemente optimizando nuestras plataformas propias y la integración con agregadores, buscando una experiencia fluida, eficiente y consistente con la promesa de marca”, señala. Además, destaca el valor estratégico de estos canales para la gestión de la relación con los clientes: “El entorno digital nos permite entender mejor a nuestros clientes, personalizar ofertas y construir relaciones de largo plazo”. 

Sostenibilidad y sofisticación 

En este contexto, aspectos como la sostenibilidad y la cultura organizacional adquieren un rol cada vez más relevante en la percepción de marca. “Una operación responsable, equipos comprometidos y una cultura centrada en las personas se reflejan en la experiencia que entregamos día a día. Creemos que hoy los consumidores valoran cada vez más la coherencia entre lo que una marca dice y lo que hace, por lo que estos elementos no son accesorios, sino parte central de nuestra propuesta. En ese sentido, buscamos avanzar de manera consistente en prácticas que generen valor a largo plazo”, afirma Lorca. 

De cara al futuro, la compañía proyecta un mercado en evolución, donde la competencia seguirá intensificándose, pero también se abrirán oportunidades para quienes logren diferenciarse de manera consistente y construir propuestas relevantes. “Vemos un mercado que seguirá evolucionando hacia una mayor sofisticación, donde la diferenciación no solo estará en el producto, sino en la experiencia, la marca y la capacidad de adaptación. Factores como la digitalización, los cambios en hábitos de consumo y una mayor conciencia del consumidor seguirán marcando la pauta”, plantea Lorca.  

En ese escenario, el desafío será mantener el equilibrio entre eficiencia y cercanía: “Creemos que el desafío será equilibrar eficiencia operativa con cercanía y conexión real con las personas”. 

La llegada de Papa Johns a ANDA se inscribe, así, en una etapa en que la marca busca no solo consolidar su crecimiento, sino también aportar activamente a la construcción de una industria más robusta. Un paso coherente con una trayectoria que ha evolucionado desde el producto hacia la experiencia, y desde la expansión hacia una conexión cada vez más profunda con las personas. 

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