En la era del scroll infinito, el libro sigue ganando

En la antesala del Día Internacional del Libro, Ariel Jeria, gerente general de Rompecabeza Digital, propone una mirada sobre la vigencia de la lectura en la era del contenido inmediato.

En un mundo saturado de información y formatos efímeros, el libro sigue siendo el único espacio donde el pensamiento se construye de verdad. Vivimos en la era del acceso ilimitado: nunca antes hubo tanto contenido disponible, tantas pantallas compitiendo por cada segundo de atención. Y, sin embargo, ocurre algo que desafía todos los pronósticos: las personas están volviendo a los libros. No por nostalgia, sino porque hay algo que ningún algoritmo ha logrado reemplazar.

Según el Barómetro de Hábitos de Lectura 2025, el 66,2% de la población lee libros en su tiempo libre, el registro más alto de la serie histórica. En plena cultura del scroll infinito, el libro no agoniza. Se consolida. Y lo hace porque ofrece algo que el resto de los formatos no puede: profundidad.

Hoy el problema no es la falta de información, sino su exceso. Un artículo entrega un dato, un video genera una emoción, un podcast propone una mirada. Pero un libro construye una forma de pensar. Esa diferencia es crítica en entornos complejos, donde no basta con acumular información, sino que se requiere interpretarla con criterio. La lectura sostenida permite desarrollar esa arquitectura mental que impacta en la toma de decisiones, muchas veces semanas o meses después.

Leer, además, se ha transformado en un acto contracultural. En un ecosistema de notificaciones permanentes, detenerse frente a un libro es una decisión consciente de foco. No hay interrupciones, ni recomendaciones automáticas: sólo la experiencia de concentración profunda. Y esa capacidad, que es escasa y cada vez más valiosa, es una ventaja competitiva en el mundo profesional actual.

También es importante desmitificar que los jóvenes no leen. Las cifras muestran lo contrario: el 75,3% de quienes tienen entre 14 y 24 años mantiene el hábito. El verdadero desafío está en cómo se forma. En los hogares donde se lee a niños menores de seis años, el 77,2% mantiene esa práctica. La base no es tecnológica, es cultural.

Construir pensamiento estratégico en empresas, marcas o personas requiere precisamente lo que el libro promueve: pausa, reflexión y profundidad. Por eso, más que una tendencia, la lectura es una herramienta clave para navegar la complejidad actual.

Este 23 de abril, Día Internacional del Libro, es una buena excusa para elegir el próximo. En junio llega el mío propio llamado Marca Personal: La Ventaja de Ser Uno Mismo, un libro escrito desde la convicción de que construir una marca personal sólida requiere exactamente lo que el libro exige: detenerse, reflexionar y pensar con profundidad. Mientras tanto, hay muchos otros esperando en el estante.

Ariel Jeria Gerente general de Rompecabeza Digital

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