Televisión Nacional de Chile cerró el año 2025 con una reducción del 16% de sus pérdidas, que responde a un exhaustivo plan de ahorro, eficiencia operativa y medidas de reorganización interna.
El resultado consolidado de TVN sin NTV (Señal 2) alcanzó una pérdida de $13.402 millones, lo que representa una mejora de $1.662 millones respecto de 2024. NTV cuenta con financiamiento estatal destinado a sostener una oferta audiovisual educativa, cultural y orientada a niños, niñas y adolescentes.
Estas mejoras se producen en un contexto desafiante para la industria televisiva, marcado por la fragmentación de las audiencias, la irrupción de plataformas digitales y cambios en los hábitos que han impactado los ingresos del sector. En el caso de TVN, este escenario tensiona especialmente su modelo de financiamiento, basado en el autofinanciamiento para cumplir su misión pública, esquema diseñado para un ecosistema muy distinto al actual y que hoy evidencia claros signos de agotamiento.

El ejercicio al 31 de diciembre de 2025 registró una pérdida de $15.529 millones lo que representa una mejora de $3.005 millones respecto de 2024, equivalente a una reducción del 16,2% en el resultado del período.
Esta importante reducción de las pérdidas se explica principalmente por un conjunto de medidas de control de costos, optimización de procesos y ajustes organizacionales, junto con una gestión orientada a fortalecer la sostenibilidad financiera de la empresa en un contexto de profunda transformación del mercado audiovisual.
Durante el año, los costos de venta y gastos de administración continuaron reduciéndose, reflejando el impacto de las políticas de eficiencia implementadas y de los procesos de reorganización interna.
Como parte de este proceso de ajuste, la dotación total de la empresa se redujo en más de un 10%, acompañado de una disminución de la plana ejecutiva, con cargos que no han sido reemplazados, en línea con una política de austeridad y eficiencia organizacional.
La empresa continúa ejecutando un plan de reorganización de activos, que considera la venta o reconversión de infraestructura en distintas regiones del país, impulsando nuevos modelos de operación en alianza con universidades e instituciones locales. Este modelo permite mantener una fuerte presencia territorial, reducir costos y fortalecer el vínculo con los territorios.
En paralelo, TVN avanza en un proceso de transformación digital, orientada a modernizar sus capacidades tecnológicas, fortalecer su presencia en plataformas digitales y desarrollar nuevos formatos de contenido acordes a las nuevas formas de consumo audiovisual.
El desempeño financiero de TVN se desarrolla en un contexto en que la empresa asume la obligación de proveer bienes públicos, que imponen rigideces y costos financieros diferentes a la industria.
Al cierre de 2025, el costo de estas funciones alcanzó $5.546 millones, asociados principalmente a las operaciones regionales, la señal internacional TV Chile, el Centro de Documentación y Archivo, y el diferencial sobre el promedio de la industria, que incluye 238 concesiones desde Visviri hasta la Antártica chilena.
Estas funciones permiten asegurar cobertura televisiva y presencia informativa en todo el territorio nacional, así como la preservación del patrimonio audiovisual del país, elementos que forman parte esencial de la misión pública de la televisión nacional.
Junto con el esfuerzo de ordenamiento financiero, TVN ha continuado desarrollando una programación diversa y de alto valor público. Durante 2025 el canal impulsó contenidos vinculados a la cultura, la infancia y el patrimonio, reforzó la presencia de las regiones en su programación y mantuvo una oferta informativa amplia a través de sus distintas plataformas.
